fausto cruz
Poeta recién llegado
Eras un vuelo
vestido de alegría;
ahora, estás pálida;
tirada en el suelo,
amortajada con agonía;
con tu cuerpo temblando,
lleno de dolor en medio del fango;
fango hecho de la tierra
disuelta por tu sangre;
tal vez, no seas cobarde,
¡pero estás temblando!
Ya no late fuerte tu corazón,
lo debilitó el frío;
aquel que no existía en el nido
del que volaste;
¡tal vez, si seas cobarde!
buscaste una libertad
que se convirtió en prisión,
prisión que soltó tus lágrimas.
Y dime paloma,
¿si no te alcanzó una bala,
por qué la agonía?
¿si nada tocó tus alas,
por qué la caída?
¡oh! es la falta de mi amor
que puso en tus plumas dolor;
que por eso estás herida.
Se acaba tu vida
sin aquella felicidad;
eres paloma herida,
que pronto morirá.
vestido de alegría;
ahora, estás pálida;
tirada en el suelo,
amortajada con agonía;
con tu cuerpo temblando,
lleno de dolor en medio del fango;
fango hecho de la tierra
disuelta por tu sangre;
tal vez, no seas cobarde,
¡pero estás temblando!
Ya no late fuerte tu corazón,
lo debilitó el frío;
aquel que no existía en el nido
del que volaste;
¡tal vez, si seas cobarde!
buscaste una libertad
que se convirtió en prisión,
prisión que soltó tus lágrimas.
Y dime paloma,
¿si no te alcanzó una bala,
por qué la agonía?
¿si nada tocó tus alas,
por qué la caída?
¡oh! es la falta de mi amor
que puso en tus plumas dolor;
que por eso estás herida.
Se acaba tu vida
sin aquella felicidad;
eres paloma herida,
que pronto morirá.