Benjamín León
Poeta recién llegado
Otra hermosura tú, paloma piel:
adónde te refugias cuando
retorno hacia la noche y callo de tus ojos,
adónde tu silencio
busca la saciedad sin mí. Recréame en tus labios.
Devuélveme el lenguaje de la infancia,
las rítmicas orillas donde grito
tu nombre y tu abandono:
el aire que se inhala o se dibuja.
Envuélveme de ti o de luz, del tiempo que atraviesa tus papeles.
Dame otra vez los últimos
racimos de la noche y cáeme en los ojos,
en el oscuro enjambre de tu cuerpo
que sólo en la distancia nos acoge.
Juro tu nombre y voz. Juro tu piel sin límites.
Aquí en la soledad de tu figura
está creciendo al fin, la forma original de la belleza.
adónde te refugias cuando
retorno hacia la noche y callo de tus ojos,
adónde tu silencio
busca la saciedad sin mí. Recréame en tus labios.
Devuélveme el lenguaje de la infancia,
las rítmicas orillas donde grito
tu nombre y tu abandono:
el aire que se inhala o se dibuja.
Envuélveme de ti o de luz, del tiempo que atraviesa tus papeles.
Dame otra vez los últimos
racimos de la noche y cáeme en los ojos,
en el oscuro enjambre de tu cuerpo
que sólo en la distancia nos acoge.
Juro tu nombre y voz. Juro tu piel sin límites.
Aquí en la soledad de tu figura
está creciendo al fin, la forma original de la belleza.