ROBOT SANGRANTE
Poeta recién llegado
Hordas de seres alados
afables hasta el momento,
ahora no ocultan su enfado
cansadas de aburrimiento.
Primero en la Catedral
despiezaron a las beatas.
De la Casa Consistorial
ya solo quedan las ratas.
Son palomitas del Prado,
presa han hecho a la alcaldesa.
Los ojos ya le han sacado
los tienen sobre su mesa.
Palomas y culipardos,
imposible es la aquiescencia.
De pensarlo me acobardo
solo queda la violencia.
Se acabó la mercromina.
Ardiendo la biblioteca.
Llenado han de palomina
a nuestro Quijote Azteca.
Desde fuera nadie ayuda,
piensan que tenemos suerte.
Pueblo de la eterna duda
que purifica la muerte.
Caminan los refugiados
por la puerta de Toledo,
abandonan su poblado
obligados por el miedo.
El miedo que vivió feliz
gobernando en esta tierra.
Ahora arranca nuestra vid
huyendo en tiempos de guerra.
afables hasta el momento,
ahora no ocultan su enfado
cansadas de aburrimiento.
Primero en la Catedral
despiezaron a las beatas.
De la Casa Consistorial
ya solo quedan las ratas.
Son palomitas del Prado,
presa han hecho a la alcaldesa.
Los ojos ya le han sacado
los tienen sobre su mesa.
Palomas y culipardos,
imposible es la aquiescencia.
De pensarlo me acobardo
solo queda la violencia.
Se acabó la mercromina.
Ardiendo la biblioteca.
Llenado han de palomina
a nuestro Quijote Azteca.
Desde fuera nadie ayuda,
piensan que tenemos suerte.
Pueblo de la eterna duda
que purifica la muerte.
Caminan los refugiados
por la puerta de Toledo,
abandonan su poblado
obligados por el miedo.
El miedo que vivió feliz
gobernando en esta tierra.
Ahora arranca nuestra vid
huyendo en tiempos de guerra.
Última edición:
::