OLGA DEL VALLE GUERRA M
Poeta fiel al portal
EStas llena de mi adolescencia
de amoríos nacidos por tu sol ardiente
en tus plazas se despertaron los delfínes
a batallar por la aurora.
Fue en tu arena calcinada por la infidelidad
donde se detuvo el tiempo
para construir un castillo.
La vista hacia el mar
evoca cientos de recuerdos
llenos de ostras y peces dorados
llena de algas y arenas infinitas
que me hacían volver
para amarrar una botella
al lado del farallón.
En una calle ciega
estaban fragmentos de lucha
que algún procer llevó al crisol
para tenderte sobre un cerro
lleno de vueltas y cuevas prohibidas
sobria, honesta
y llena de sensualidad.
Tu primer beso fue profundo
como un barco en la corriente del mar
pérdido para siempre
y me abrazastes con tus corales
como si el ímpetu del mar
no volviera a convulsionar
dentro de sus olas
como si el paseo de un tiburón
creara un espacio detrás de tus ojos
para guardar mi timón y mi vela.
Olga Del Valle.
de amoríos nacidos por tu sol ardiente
en tus plazas se despertaron los delfínes
a batallar por la aurora.
Fue en tu arena calcinada por la infidelidad
donde se detuvo el tiempo
para construir un castillo.
La vista hacia el mar
evoca cientos de recuerdos
llenos de ostras y peces dorados
llena de algas y arenas infinitas
que me hacían volver
para amarrar una botella
al lado del farallón.
En una calle ciega
estaban fragmentos de lucha
que algún procer llevó al crisol
para tenderte sobre un cerro
lleno de vueltas y cuevas prohibidas
sobria, honesta
y llena de sensualidad.
Tu primer beso fue profundo
como un barco en la corriente del mar
pérdido para siempre
y me abrazastes con tus corales
como si el ímpetu del mar
no volviera a convulsionar
dentro de sus olas
como si el paseo de un tiburón
creara un espacio detrás de tus ojos
para guardar mi timón y mi vela.
Olga Del Valle.