Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Tú, que lo sabes todo
-inciso-
Tú, que crees que lo sabes todo
¿Por qué no nos enseñas a escuchar el mar?
¿Y a saber que el erizo pincha
tan solo cuando lo tocas?
O sabes mucho y te lo guardas
o bien eres unas pamplinas.
Te veo en lo último,
porque te yergues e impostas la voz
cuando estas en el púlpito.
Y luego en la partida de póquer
te retroactivas las cuerdas vocales
para un “yo lo veo”.
Pues puestos a ver,
yo ya te he visto.
El que no quiera ver,
que se haga el ciego.
Pero cuando recobre la vista
que sepa que estarás lejos.
Y le quedarán los compañeros
que no quiso en su momento,
aquellos que le decían:
¡cuidado, las púas pinchan!.
¡Pero el mar………….
-inciso-
Tú, que crees que lo sabes todo
¿Por qué no nos enseñas a escuchar el mar?
¿Y a saber que el erizo pincha
tan solo cuando lo tocas?
O sabes mucho y te lo guardas
o bien eres unas pamplinas.
Te veo en lo último,
porque te yergues e impostas la voz
cuando estas en el púlpito.
Y luego en la partida de póquer
te retroactivas las cuerdas vocales
para un “yo lo veo”.
Pues puestos a ver,
yo ya te he visto.
El que no quiera ver,
que se haga el ciego.
Pero cuando recobre la vista
que sepa que estarás lejos.
Y le quedarán los compañeros
que no quiso en su momento,
aquellos que le decían:
¡cuidado, las púas pinchan!.
¡Pero el mar………….
Última edición: