cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
PAN NUESTRO CADA DÍA
Ya me duelen los riñones, patria mía, estar
cargando culpas ajenas, de hijos tuyos y
bandoleros extranjeros, metiéndote cuchillos
en tu cuerpo. La sangre de tus muertos es tu
sangre, de tantos mutilados, desmembrados
tirados en barrancos y sitios escondidos,
pudriéndose en tus carnes laceradas.
Estamos respirando un aire enrarecido,
pestilente, de sangre putrefacta metida en tus
entrañas, gente fusilada en todas partes de tu
cuerpo, de niña, joven, mujer, hombre, anciano
de todas las edades. Estamos en las llamas del
infierno, del hambre, miseria, ignorancia, pobreza,
y cuantas calamidad apocalíptica.
Estamos graves contigo a la cabeza, recetas con
pastillas de huesos putrefactos, jarabes sangre
de tus muertos, podredumbre en todas partes,
después de 10 años de primavera democrática,
cuando te invadieron los traidores,
tus revolucionaros ya están viejos, el arma usada
oxidada, después de ellos la catástrofe, viva 20
octubre 1,944. Viva Arévalo.
El mal olor lo lleva en sus bolsillos esos criminales
negociantes de la muerte, del crimen organizado,
incrustados en todos los lugares donde hacen daño.
Desde los mareros, sicarios, narcotraficantes, hasta
los ladrones de cuello blanco, con amigos de poder
no permiten los encierren, mientras tanto patria
mía seguimos comiendo de ese pan cada día, hasta
que las nuevas generaciones se revelen, por la vida.
respiro luego escribo
Ya me duelen los riñones, patria mía, estar
cargando culpas ajenas, de hijos tuyos y
bandoleros extranjeros, metiéndote cuchillos
en tu cuerpo. La sangre de tus muertos es tu
sangre, de tantos mutilados, desmembrados
tirados en barrancos y sitios escondidos,
pudriéndose en tus carnes laceradas.
Estamos respirando un aire enrarecido,
pestilente, de sangre putrefacta metida en tus
entrañas, gente fusilada en todas partes de tu
cuerpo, de niña, joven, mujer, hombre, anciano
de todas las edades. Estamos en las llamas del
infierno, del hambre, miseria, ignorancia, pobreza,
y cuantas calamidad apocalíptica.
Estamos graves contigo a la cabeza, recetas con
pastillas de huesos putrefactos, jarabes sangre
de tus muertos, podredumbre en todas partes,
después de 10 años de primavera democrática,
cuando te invadieron los traidores,
tus revolucionaros ya están viejos, el arma usada
oxidada, después de ellos la catástrofe, viva 20
octubre 1,944. Viva Arévalo.
El mal olor lo lleva en sus bolsillos esos criminales
negociantes de la muerte, del crimen organizado,
incrustados en todos los lugares donde hacen daño.
Desde los mareros, sicarios, narcotraficantes, hasta
los ladrones de cuello blanco, con amigos de poder
no permiten los encierren, mientras tanto patria
mía seguimos comiendo de ese pan cada día, hasta
que las nuevas generaciones se revelen, por la vida.
respiro luego escribo