LucasCorso
Poeta recién llegado
La eternidad de esos quince días,
mi ausencia en ti,
lírica, física y onírica.
La hambruna del alma no salvable con pan y vid,
ese blanco que permanece,
recuerdo de una fragancia, tenue pero anclada.
Dame sólo un porqué, te pido,
Apareces, aniquilas mi coraza y vuelas.
Tú siempre marchas o llegas,
nunca desayuno con tu ombligo.
mi ausencia en ti,
lírica, física y onírica.
La hambruna del alma no salvable con pan y vid,
ese blanco que permanece,
recuerdo de una fragancia, tenue pero anclada.
Dame sólo un porqué, te pido,
Apareces, aniquilas mi coraza y vuelas.
Tú siempre marchas o llegas,
nunca desayuno con tu ombligo.