Pan y vino

Nano Guzman

Poeta recién llegado
La neblina densa de los sueños
se posa en mis rodillas dormidas
buscando algún triste verso escondido.
Pero allí no los encontrará, no están
conmigo, los dejé, los dejé caer
tiempo atrás en el camino. En la parada
que decidí retenerlos como un cuento
que se cuenta entre vasos, en una posada,
solo de pasada para traer vericuetos
estrechos que me conecten al pasado.

Ese presagio en forma de neblina
sube por el corazón y se hace tormenta.
Tormenta desatada, descontrolada
arrojando cada piedra del camino pisado
sobre mi cara presente. A manotazos buscando
reparo, me encuentro con tu cuerpo
ofrecido a mi paso para brindar vino y pan,
cobijo y olvido, que es más de lo que puedo esperar…

Se dispersa el cielo de mi tierra
crece bajo el sol del nuevo día en mi vida
la espiga dorada de un romance presagiado.
Bajo la sombra del alero llovizno, esperando
a que maduren las uvas. Espero ansioso
a que tu cuerpo a penas vestido insinúe sombra
por la ventana para cantarte mis versos
como jilguero desbocado y así ganar de tu boca
un beso reparador de esos diez segundos
de soledad esperándote bajo la parra…

Haré con las uvas de nuestro cielo
el fermento que alegre nuestras vidas
con la espiga seca de nuestro romance
formaré el pan de nuestros días, alimento
del alma y del corazón. Y del corazón…
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba