Daniel Reyes
Poeta adicto al portal
Cierro estos ojos de locura
y me remonto sobre las alas del tiempo
inexorable, asesino,
donde mis cabellos demuestran su poderío
su malévolo y siniestro plan sobre nuestras vidas
en ese silencio que me envuelve la oscuridad
denoto los acordes diminutos de un llanto
llanto simple de mariposa
la explosión gigante que acertó de las entrañas
salió húmeda del vientre
eléctrica y hermosa
fue furia de luz
incandescente
mineral vivo
arrancado desde el centro mismo de la existencia
creado a fuerza de amor
a silencios de luna
y en un instante de lluvia
en el contorno de la madrugada
su voz rompió el silencio de los truenos
avisaste al mundo que habías llegado
en un inmenso susurro de viejos sueños
los átomos se crisparon
y el aluvión de tu voz
creó el significado de la risa
la migratoria desnudez
de la leche contra el pecho
la incandescente complicidad
de tus ojos y el sueño...
las alas del tiempo me abrieron los párpados
y en este momento de soledad
veo el paso gigante en un segundo
los años se fueron
en el primer instante
que te llevé en mis brazos
la magnifica estructura entre tu boca y el pecho
haciendo una canción de cuna
el primer paso inseguro de mi pequeño gigante
las sonrisas, las complicidades
las madrugadas de fiebre
los sustos
las caricias
los juegos
tu mirada de ángel
a través del agua
tus pequeños pies
que quedaron impresos en la arena
junto a la sonrisa húmeda del Paraná,
la inmensa alegría al salir de la escuela
tus primeros trazos de lápiz
tus dibujos
tus líneas de sol
tus travesuras de siesta
antiguas tijeras
cubrecamas mudas
un pasillo interminable lleno de espuma
y tus determinantes preguntas
tus ojos grandes mirando al cielo,
y los crayones quedaron callados...
mis ojos descubren tus nuevas líneas
tus estrepitosos sueños
tus locuras
tus fuerzas
tus oceánicos amores
tus estridentes sinsabores
tus primeros poemas
tus madrugadas de compañía
tus pensamientos hacia la eternidad de la vida
aluvión de cabellos negros
cuerpo de mujer
corazón de niña
lágrimas adolescentes
miedos estrepitosos
canciones y sueños sueltos
panfleto viviente
y te veo envuelta en el velo más oceánico
de los poemas
y te escapas de los dedos
te escapas como el viento
como las hojas de las ramas
como el agua a las piedras,
quince años desde el primer llanto
desde el primer segundo en que te vi
en que me sonreíste
en un silencio de luna...
eres primavera
eres canción
revolución de sueños...
Permíteme hija mía
en esta noche de juegos nocturnos
al compás de las melodías del universo
reflejarme sobre estos minutos
y entregarte sobre esta hoja de letras
este amor que nos fluye a fuerza de luz
a contra tristezas
a disparos de besos
que estos quince años en ti
sean eternos prismas
en eclipse de luna
donde la descomposición de tu luz
se irradie en mil colores de amor
en miles de pétalos
en canciones furtivas
en besos de besos
por todos los rincones de tus sueños
y los guardes en ese cajón inmenso del corazón
donde aparecen las lágrimas
de los recuerdos
las sonrisas cómplices del silencio
por los siglos de los siglos
en la eternidad maravillosa de la existencia.
A mi Hija al cumplir sus 15 años...
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