Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
Érase una vez una carta,
de amores y desvaríos engarzados...
Érase una doncella que,
en un arranque de celos y sueños truncados,
tomó el papel, estrujóle hasta hacer de él,
tan solo un puño de papel -Sí, arrugado-.
Dándose cuenta del daño ocasionado,
descubriendo poco después que su arranque,
era- Tan solo eso-, celo y dolor infundado,
tomóle otra vez, esa carta de amor frustrado...
...Y estiróle y estiróle hasta casi desfallecer, mas...
los plieges y el daño, jamás fué borrado...
de amores y desvaríos engarzados...
Érase una doncella que,
en un arranque de celos y sueños truncados,
tomó el papel, estrujóle hasta hacer de él,
tan solo un puño de papel -Sí, arrugado-.
Dándose cuenta del daño ocasionado,
descubriendo poco después que su arranque,
era- Tan solo eso-, celo y dolor infundado,
tomóle otra vez, esa carta de amor frustrado...
...Y estiróle y estiróle hasta casi desfallecer, mas...
los plieges y el daño, jamás fué borrado...
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