jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
total, tu mujer por fin te abandonó
cogió la maleta y metió en ella su ropa y sus calzones
y se largó en mitad de la noche dando un portazo
despiertas solo a la mañana siguiente
hay un silencio desusado en la habitación
un vacío casi tangible
puta madre, ahora quién me traerá el café a la cama
te levantas y te metes al baño y te miras al espejo
¿qué puedo conseguir con esta puta facha?
echas una meada y regresas a la cama
necesitas estudiar la situación con detenimiento
enciendes un cigarrillo y aspiras con fuerza
un pensamiento salta como un grillo diabólico en tu mente
¡voy a tener que conseguir un puto trabajo!
ya la empiezas a echar de menos
de acuerdo, no es bonita -dejémonos de eufemismos: es horrible-
además está gorda y sus piernas son gruesas
pero tiene ese puto trabajo limpiando casas de gringos jubilados
y de vez en cuando alguno de los vejestorios le regala 100 dólares
-sabrá dios a cambio de qué-
nunca se atrasa en el pago del alquiler del cuarto
y llena el refri de comida cada fin de semana
ah, maclovia, perdóname por ser tan ciego a tus virtudes
llegas a la conclusión de que debes hablarle
convencerla de que regrese
pero sabes que no regresará a menos que hayas obtenido un trabajo
así funciona la psicología de las mujeres
no están contentas si el idiota que vive con ellas no se parte el culo
desempeñando alguna estúpida actividad laboral 10 horas diarias
no toleran pensar que el hombre de su vida sea un puto huevón
que se levanta a mediodía y ocupa el resto del día alcoholizándose
en fin, coges el periódico y revisas las ofertas de trabajo
se solicita albañil que no sea borracho
se solicita taxista que no sea un hijo de puta
se solicita hombre guapo y sexy para comerle el coño
a una puta solterona amargada y ricachona dispuesta
a pagar 200 pesos por cada trabajito
interesados acudir a calle delfín 581
-he allí la oportunidad que buscabas-
sales entonces a la calle y tomas un camión a la calle delfín
tocas a la puerta del número 581
abre una tipa de aspecto huraño y mirada abatida
cuerpo escuálido, cabello sin brillo y olor a piel vieja
vengo por lo del anuncio
oh, sí, claro, adelante, pasa por favor
entras a la casa y ella te pregunta si quieres tomar algo
¿café, té, cerveza, whisky, vodka, coñac?
un whisky doble estará bien
toma asiento, ahora te preparo el whisky
te sientas en un sillón tapizado de cuero negro
la solterona amargada te lleva un vaso con whisky
soy poeta, dice, pero he perdido la inspiración
tú le das un sorbo al whisky
a mí qué putas me importa, hija de la chingada, piensas
pero dices oh, qué lástima, qué tragedia o algo así
y chupas otro poco de whisky
¿me lo haces aquí en el sillón o prefieres irnos a la cama?
aquí está bien, el sillón está muy cómodo
ella se tiende en el sillón y se abre la bata por en medio
me acabo de lavar y perfumar el coño
bueno, pues vamos a darle
te inclinas hacia su entrepierna y la tocas con la punta de la lengua
y estimulas con cuidado cada terminación nerviosa de la vulva
-has estudiado el asunto en un libro de fisiología vaginal-
menos de 10 minutos después ella arquea la espalda y se corre
entre un mar de convulsiones y estremecimientos y gemidos
te apartas de su desmadejado cuerpo que tiembla como una puta gelatina
y te empinas de un trago el resto del whisky
ella sale al fin de su abismo de placer infinito y acaricia tu mejilla
¿me dejas tu número de celular?
no uso celular, soy globalifóbico
uh, qué mal, ¿entonces cómo te contacto?
¿y si me quedara a vivir contigo?
¿quedarte a vivir conmigo...?
-villa, mi amor, quiero regresar contigo, extraño tus caricias...
-no puedo volver contigo, maclovia, he decidido volverme budista
y ahora estoy atravesando una etapa de negación profunda
de la carne y sus aberrantes perturbaciones