rebecca zuñiga
Poeta recién llegado
Quizás se me vaya a borrar la existencia dentro de poco tiempo
Pero las manías de mis labios de necesitar unas manos
es aún más evidente cuando los recuerdos se me amontonan en los desdenes y reconozco que no soy más que nieve.
El juego se me acabará,
me aburriré de ti, de mí, de las sombras, las caricias, los buenos ratos y las muchas tequilas que te tomaste a la hora de decir
te amo.
Quemaré mis labios y dejaré que el mal sabor le quite a mi aliento la sensación de
placer que una vez dejaste sobre mi almohada.
(Sobre mi alma)
A lo mejor es ahora que me doy cuenta de que siempre estuvo mi espíritu pegado a tú piel y tú ni cuenta de dabas.
Nunca besé otras bocas que me llevarán a otra orbita.
Que me hicieran escribir miles de historias de algo que fue real.
Se me cubrirá el alba y la melodía dejará de entonar su dulce ironía.
Cuidaré la mañana en que despiertes entre mis sábanas,
cuando ella toque tú camisa y yo sienta que ya no hay vida.
Para entonces no habrá más que muchas lágrimas, fantasías o mentiras.
(Ahora no importa, mañana será otro día,
reiré y tú preguntarás los por qué de mí vida)
Pero las manías de mis labios de necesitar unas manos
es aún más evidente cuando los recuerdos se me amontonan en los desdenes y reconozco que no soy más que nieve.
El juego se me acabará,
me aburriré de ti, de mí, de las sombras, las caricias, los buenos ratos y las muchas tequilas que te tomaste a la hora de decir
te amo.
Quemaré mis labios y dejaré que el mal sabor le quite a mi aliento la sensación de
placer que una vez dejaste sobre mi almohada.
(Sobre mi alma)
A lo mejor es ahora que me doy cuenta de que siempre estuvo mi espíritu pegado a tú piel y tú ni cuenta de dabas.
Nunca besé otras bocas que me llevarán a otra orbita.
Que me hicieran escribir miles de historias de algo que fue real.
Se me cubrirá el alba y la melodía dejará de entonar su dulce ironía.
Cuidaré la mañana en que despiertes entre mis sábanas,
cuando ella toque tú camisa y yo sienta que ya no hay vida.
Para entonces no habrá más que muchas lágrimas, fantasías o mentiras.
(Ahora no importa, mañana será otro día,
reiré y tú preguntarás los por qué de mí vida)