Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Está callada de temores la tarde,
una angustia fija que me deja inquieta,
andante de aquí para allá;
única en la calle,
abandonada
sin ser luna.
Por cierto,
llueve...
Lloro,
me aflijo por ti.
Inquiero a la nada que me me envuelve
en un sin nada tan grande
que a veces pienso
sobre mi prohibición a pensar.
Te extraño con todas mi fuerzas,
y sin embargo,
me he quedado dormida
en tus letras.
una angustia fija que me deja inquieta,
andante de aquí para allá;
única en la calle,
abandonada
sin ser luna.
Por cierto,
llueve...
Lloro,
me aflijo por ti.
Inquiero a la nada que me me envuelve
en un sin nada tan grande
que a veces pienso
sobre mi prohibición a pensar.
Te extraño con todas mi fuerzas,
y sin embargo,
me he quedado dormida
en tus letras.