El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Desde mi satélite.
Hombrecito de la Luna.
Caminás por el cráter que el vicio dejó a su paso.
Nos encontramos de cuando en vez,
por esa costumbre rara mía de viajar a todos partes
frente a la hoja de papel.
Sentado en este mismo lugar
Hombrecito de la Luna
largos,
flotantes pasos.
Nos encontramos de cuando en vez allá.
Por causa de esa imposibilidad mía de actuar en esta tierra de local.
De aceptar el mundo como es.
Costumbre que tantos problemas me causa y causó.
Contra el molde me dieron,
contra el molde me corté.
Una y otra vez.
Gangrena de ganas.
El tajo más grande que me quedó,
es la sonrisa a flor de piel.
Es mi carta de presentación.
Por ella me reconocerás.
Hombrecito de la Luna,
no sé para que te cuento,
si vos ya me conocés.
Saltás.
Laaargos
flotantes,
elegantes
pasos de gacela.
Sólo vos me compendrés.
Desde el cráter me cantás,
o me dictás una rima desde allá arriba:
A la Luna,
lunita,
lunera.
Hay planeta hospitalario para cada uno.
Hay un amigo escondido.
Un amor disimulado en timidez,
en cada mundo al que se llega.
Disculpen la liviandad que flota aquí.
La irremediable falta de gravedad.
La tonta
inútil,
pobre,
inocencia
de este raro canto
raro.
Hasta mañana,
hombrecito de a Luna,
(Te dejo entre paréntesis el resto del poema,
desde mi satélite habitado-inadaptado.
No le digas a nadie que nos vimos.
No les digas
Porque negaré ser el que escribió esto.
Porque yo pertenezco a este mundo.
Porque yo no estoy loco.
Porque yo no lloro
Lo escribí después de Estrella fugaz la misma madrugada lunática
pero no supe si me convenía publicar algo tan personal.
Al carajo la conveniencia
Aca fué, valga de homenaje para todos los que aprendieron, o están aprendiendo a aterrizar sin luces en este mundo cada noche.
Hermoso y horrible, pero único mundo
Aunque nos duela.
Aunque nos estrellemos en la corteza y nos hagamos teta.
Me tocó que me llamaran Luis.
Y ser habitante de esta dimensión y tiempo en el tercer planeta de este sistema solar.
Grieta Buenos Aires.
Chau.
El hombrecito de la Luna sabe que los amo aunque me cueste transmitirlo entre el ruido.
Y también que soy un buen tipo,
aunque de eso
no tengo pruebas por ahora
Hombrecito de la Luna.
Caminás por el cráter que el vicio dejó a su paso.
Nos encontramos de cuando en vez,
por esa costumbre rara mía de viajar a todos partes
frente a la hoja de papel.
Sentado en este mismo lugar
Hombrecito de la Luna
largos,
flotantes pasos.
Nos encontramos de cuando en vez allá.
Por causa de esa imposibilidad mía de actuar en esta tierra de local.
De aceptar el mundo como es.
Costumbre que tantos problemas me causa y causó.
Contra el molde me dieron,
contra el molde me corté.
Una y otra vez.
Gangrena de ganas.
El tajo más grande que me quedó,
es la sonrisa a flor de piel.
Es mi carta de presentación.
Por ella me reconocerás.
Hombrecito de la Luna,
no sé para que te cuento,
si vos ya me conocés.
Saltás.
Laaargos
flotantes,
elegantes
pasos de gacela.
Sólo vos me compendrés.
Desde el cráter me cantás,
o me dictás una rima desde allá arriba:
A la Luna,
lunita,
lunera.
Hay planeta hospitalario para cada uno.
Hay un amigo escondido.
Un amor disimulado en timidez,
en cada mundo al que se llega.
Disculpen la liviandad que flota aquí.
La irremediable falta de gravedad.
La tonta
inútil,
pobre,
inocencia
de este raro canto
raro.
Hasta mañana,
hombrecito de a Luna,
(Te dejo entre paréntesis el resto del poema,
desde mi satélite habitado-inadaptado.
No le digas a nadie que nos vimos.
No les digas
Porque negaré ser el que escribió esto.
Porque yo pertenezco a este mundo.
Porque yo no estoy loco.
Porque yo no lloro
Lo escribí después de Estrella fugaz la misma madrugada lunática
pero no supe si me convenía publicar algo tan personal.
Al carajo la conveniencia
Aca fué, valga de homenaje para todos los que aprendieron, o están aprendiendo a aterrizar sin luces en este mundo cada noche.
Hermoso y horrible, pero único mundo
Aunque nos duela.
Aunque nos estrellemos en la corteza y nos hagamos teta.
Me tocó que me llamaran Luis.
Y ser habitante de esta dimensión y tiempo en el tercer planeta de este sistema solar.
Grieta Buenos Aires.
Chau.
El hombrecito de la Luna sabe que los amo aunque me cueste transmitirlo entre el ruido.
Y también que soy un buen tipo,
aunque de eso
no tengo pruebas por ahora