IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Para el sábido
la razón es descartable,
porque las verdades mutan,
porque el tejido de lo divino
es un absurdo,
para el sábido
la eternidad siempre será efímera,
porque cada ser
está marcado por su finitud,
porque cada muerte
está erosionada de falencias,
para el sábido
el cielo es un constructo humano,
porque el espacio no nos incumbe,
porque
somos insignificantes frente al abismo,
para el sábido
los infiernos son suelos,
son solo un camino que nos olvida,
porque no hay condena que prevalezca,
así como la vida,
toda cima también cede,
para el sábido
no hay peor sedación que la alegría,
porque siempre en su ingenuidad,
la mentira duele mucho más,
la mentira de una realidad,
de un sentimiento que se nos escapa,
una realidad que no nos hace sabios,
porque siempre, en el final,
todo deja de ser,
todo deja de existir,
para el sábido,
la vida es un decir,
que siempre enmudece.
la razón es descartable,
porque las verdades mutan,
porque el tejido de lo divino
es un absurdo,
para el sábido
la eternidad siempre será efímera,
porque cada ser
está marcado por su finitud,
porque cada muerte
está erosionada de falencias,
para el sábido
el cielo es un constructo humano,
porque el espacio no nos incumbe,
porque
somos insignificantes frente al abismo,
para el sábido
los infiernos son suelos,
son solo un camino que nos olvida,
porque no hay condena que prevalezca,
así como la vida,
toda cima también cede,
para el sábido
no hay peor sedación que la alegría,
porque siempre en su ingenuidad,
la mentira duele mucho más,
la mentira de una realidad,
de un sentimiento que se nos escapa,
una realidad que no nos hace sabios,
porque siempre, en el final,
todo deja de ser,
todo deja de existir,
para el sábido,
la vida es un decir,
que siempre enmudece.