Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca habrá dos palabras
iguales
para definir el aletear
de tus sonrisas
en mi voz de camino y susurro
cuando tus ojos
anidan en mi pecho, Omar.
Todo cabe en nuestra góndola,amor
aqui, y siempre aquí
en este rio almibarado de días
donde los latidos
nadan contra la corriente
de una hora muy inquieta,
cuando caminando entre dos piernas de sol
sube por esa melodia vénica
que cantas cada tarde con la puntualidad
de ruiseñor
que sabe en cada pluma
que el amor prodigado de cada nota libertada
es invaluable e imperecedero,
siempre tan así.
Es ese,Omar
nuestro lenguaje de flores salvajes
que hablan de lo enorme de un beso
y lo salvaje de un abrazo
dado con el alma de la boca
que ansia cada gota
de color
robado tiernamente al arcoiris.
Y es que así te amo
pequeño gigante escondido entre mis labios
como una silaba desnuda de emociones
que eternamente espera
esa puerta abríendose al camino
de nuestras manos unidas al amanecer.
Tanto así, Omar, tanto así.
Es como querer darte mil vidas más
y prometerte que ésta y todas
siempre regresaran a tu lado
jurándote
por esa
sangre de mis venas para marcarte la frente
que
siempre y siempre
así será.
***
iguales
para definir el aletear
de tus sonrisas
en mi voz de camino y susurro
cuando tus ojos
anidan en mi pecho, Omar.
Todo cabe en nuestra góndola,amor
aqui, y siempre aquí
en este rio almibarado de días
donde los latidos
nadan contra la corriente
de una hora muy inquieta,
cuando caminando entre dos piernas de sol
sube por esa melodia vénica
que cantas cada tarde con la puntualidad
de ruiseñor
que sabe en cada pluma
que el amor prodigado de cada nota libertada
es invaluable e imperecedero,
siempre tan así.
Es ese,Omar
nuestro lenguaje de flores salvajes
que hablan de lo enorme de un beso
y lo salvaje de un abrazo
dado con el alma de la boca
que ansia cada gota
de color
robado tiernamente al arcoiris.
Y es que así te amo
pequeño gigante escondido entre mis labios
como una silaba desnuda de emociones
que eternamente espera
esa puerta abríendose al camino
de nuestras manos unidas al amanecer.
Tanto así, Omar, tanto así.
Es como querer darte mil vidas más
y prometerte que ésta y todas
siempre regresaran a tu lado
jurándote
por esa
sangre de mis venas para marcarte la frente
que
siempre y siempre
así será.
***
Para Omar, siempre él , a quien amo.