alfredo bonilla
Poeta recién llegado
Y de un comienzo que la vida permite,
alegres son los pasos que se dan,
uno a continuación de otro.
Pasa el tiempo, ella siempre ha deseado ser feliz,
uno tras otro quizás sus sueños se cumplan.
Cada experiencia para ella es un regalo
que lo parte en pedazos y lo obsequia
a quienes de su corazón están más cerca.
Piel no tanto de antaño,
alma joven, más vigorosa que de costumbre,
como explicar que se siente al verla así,
nudo en la garganta,
lagrimas que salen sin justificar,
quizás quiera llorar, quizás quiera reír y su alegría compartir.
sin embargo un poco de tristeza sublima el alma,
entonces tenemos la oportunidad de volver a nacer,
eso piensa ella mientras sonríe.
Y de un comienzo que la vida nos da,
y aprender a vencer los obstáculos,
un aliento o un empujón seria bueno,
que incomodo creer en una luz y no poder verla.
Pasa el tiempo y este cambia,
mas ella es la misma
con un poco de arrugas y mas canas en el pelo,
uno y que otra experiencia más que contarme.
Que linda es mi madre cuando le habla a mi conciencia
con el simple vocablo de un gesto,
si! es ella que habla y conduce
junto a mí, de la mano por las calles de la vida,
el destino y la inquietud de al menos
concederle un sueño.
alegres son los pasos que se dan,
uno a continuación de otro.
Pasa el tiempo, ella siempre ha deseado ser feliz,
uno tras otro quizás sus sueños se cumplan.
Cada experiencia para ella es un regalo
que lo parte en pedazos y lo obsequia
a quienes de su corazón están más cerca.
Piel no tanto de antaño,
alma joven, más vigorosa que de costumbre,
como explicar que se siente al verla así,
nudo en la garganta,
lagrimas que salen sin justificar,
quizás quiera llorar, quizás quiera reír y su alegría compartir.
sin embargo un poco de tristeza sublima el alma,
entonces tenemos la oportunidad de volver a nacer,
eso piensa ella mientras sonríe.
Y de un comienzo que la vida nos da,
y aprender a vencer los obstáculos,
un aliento o un empujón seria bueno,
que incomodo creer en una luz y no poder verla.
Pasa el tiempo y este cambia,
mas ella es la misma
con un poco de arrugas y mas canas en el pelo,
uno y que otra experiencia más que contarme.
Que linda es mi madre cuando le habla a mi conciencia
con el simple vocablo de un gesto,
si! es ella que habla y conduce
junto a mí, de la mano por las calles de la vida,
el destino y la inquietud de al menos
concederle un sueño.