ALYA
Poeta fiel al portal
Ábrelas sobre tu pecho,
escucha el clamor de sus dedos ,
el grito de sus nudillos.
Como alas
ellas alcanzarán para ti
lo necesario, lo preciso.
No hay porque lamentar
si están ancladas,
ellas se aposentan
en la zona fuerte
de tus ciudades,
en el borde del tiempo
atrapando temblorosas
gotas de rocío
o asiendo fuerte
las alas de mariposas
en vuelo.
Han construido
tus historias,
amigas del fuego,
del trago cómplice
y oportuno que escucha
tus penas sin preguntar.
Han desenroscado el miedo
tus manos.
Ellas pueden
metamorfosear
las alas que necesitan
las flores y los pájaros
de tu vaso dormido.
Manos-alas
extendidas sobre la infinitud
de lo posible.
Y desde ahí, yacer
como el mesías
que primero fue verbo,
así las alas
que quieres donar
nacerán siendo palabras,
posibilidad en tus manos.
y dirán
los amigos cautivos:
-así fue como soñé
volar sobre lo incierto,
pues la certeza no es compatible
con el riesgo de surcar los cielos
y otros espacios desconocidos
Dentro de cada alma
crece un vuelo adornado
de miedo,
pero crece,
un embrionario deseo
que después del ciclo
de la vida, nacerá
convertido en alas,
o simplemente
manos en expansión,
las que siempre has tenido,
pero que apenas ves,
pensando en las alas.
escucha el clamor de sus dedos ,
el grito de sus nudillos.
Como alas
ellas alcanzarán para ti
lo necesario, lo preciso.
No hay porque lamentar
si están ancladas,
ellas se aposentan
en la zona fuerte
de tus ciudades,
en el borde del tiempo
atrapando temblorosas
gotas de rocío
o asiendo fuerte
las alas de mariposas
en vuelo.
Han construido
tus historias,
amigas del fuego,
del trago cómplice
y oportuno que escucha
tus penas sin preguntar.
Han desenroscado el miedo
tus manos.
Ellas pueden
metamorfosear
las alas que necesitan
las flores y los pájaros
de tu vaso dormido.
Manos-alas
extendidas sobre la infinitud
de lo posible.
Y desde ahí, yacer
como el mesías
que primero fue verbo,
así las alas
que quieres donar
nacerán siendo palabras,
posibilidad en tus manos.
y dirán
los amigos cautivos:
-así fue como soñé
volar sobre lo incierto,
pues la certeza no es compatible
con el riesgo de surcar los cielos
y otros espacios desconocidos
Dentro de cada alma
crece un vuelo adornado
de miedo,
pero crece,
un embrionario deseo
que después del ciclo
de la vida, nacerá
convertido en alas,
o simplemente
manos en expansión,
las que siempre has tenido,
pero que apenas ves,
pensando en las alas.
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