• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Para mi dulce María

coral

Una dama muy querida en esta casa.
port.jpg


Para mi dulce María



¡Y me he marchado lejos tan lejos de tu lado!

no veo las estrellas en otros firmamentos
todo se ve tan gris, opaco por las nubes;
un solo pensamiento, acompaña mis horas






y es que tu mirada no se refleja en mi alma
y yo que te veía dormida en las mañanas,
dormida entre sábanas blancas, te daba bendiciones
al despertar al alba, rogándole a mi Dios
bañara con su aliento los días de tu infancia;






Pero hoy me encuentro lejos, recorriendo caminos,
ya casi no te veo, ya casi no te siento, no bebo
tu dulzura ni me alegra tu risa y te echo de menos,
mi amada María.






Ya todos los caminos, me conducen al punto de partida
a los mismos afanes de cuando eras niña, que todo,
me apuraba, me llenaba de angustia, por regalarte mi vida.
Hoy todo es tan extraño, no cuento con mis horas
para seguirte amando y... ¡te encuentro tan sola
y te veo tan triste!






Y yo extiendo mis brazos para seguirte abrazando,
seguirte escondiendo aquí entre mi regazo.
No me he ido mi niña tan lejos de tus horas
recorriendo caminos yo te sigo pensando.






Y siento que te envuelve, un manto extraño,
como una espesa niebla que nubla tus encantos.
¡Quisiera que te alejes, de cristales opacos!
y abras tus ventanas que te caliente el sol
¡y recibas de Dios lo que te está brindado!








Prudencia Arenas
Coral.

 
Última edición:
El amor se levanta como una montaña
gigante como las figuras de ambas,
madre abnegada e hija maravillosa.
Binomio tierno que aprendo al admirarlas.

Un verdadero honor leerte en esta composición genial de amor maternal, en esta temprana mañana, que se despierta con cierto frio. Pero llena de agrado por poder encontar estas bellas líneas.

siempre:

xixo
 



...
Y yo extiendo mis brazos para seguirte abrazando,
seguirte escondiendo aquí entre mi regazo.
No me he ido mi niña tan lejos de tus horas
recorriendo caminos yo te sigo pensando.



...





Precioso poema, ternura y amor en cada línea...letras agridulces, pero esperanzadoras...

Un beso Amiga Coral
 
Los hijos cuando estamos grandes sabemos que nuestros papás tienen una vida también. Y después cuando tenemos hijos nos acordamos de las cosas que nos decían con dulzura y cariño. Y pasamos por lo mismo, es un ciclo, digamos el ciclo de la vida. Los padres nos sentimos impotentes a veces ante el dolor de nuestros hijos, y hagamos lo que hagamos los podremos ayudar de alguna manera a encaminarse pero el camino lo tienen que recorrer ellos.
Tu poema Coral, es un hermoso canto de amor maternal, teñido de cosas agridulces, como decía Antonio. Es real y directo, me identifiqué de alguna manera con ese rol de padre/madre que describes.
En fin, te dejo mis saludos...

Leonel.
 
eso es una sincera despedida
 
port.jpg



Para mi dulce María



¡Y me he marchado lejos tan lejos de tu lado!
no veo las estrellas en otros firmamentos
todo se ve tan gris, opaco por las nubes;
un solo pensamiento, acompaña mis horas,



y es que tu mirada no se refleja en mi alma
y yo que te veía dormida en las mañanas
dormida en tus sábanas blanca, te daba bendiciones
al despertar al alba rogándole a mi Dios
bañara con su aliento los días de tu infancia;



Pero hoy me encuentro lejos, recorriendo caminos,
ya casi no te veo, ya casi no te siento, no bebo
tu dulzura ni me alegra tu risa y te echo de menos
o linda y amada hija mía.



Ya todos los caminos, me conducen al punto de partida
a los mismos afanes de cuando eras niña, que todo,
me apuraba, me llenaba de angustia, por regalarte mi vida.
Hoy todo es tan extraño, no cuento con mis horas
para seguirte amando y... ¡te encuentro tan sola
y te veo tan triste!



Y yo extiendo mis brazos para seguirte abrazando,
seguirte escondiendo aquí entre mi regazo.
No me he ido mi niña tan lejos de tus horas
recorriendo caminos yo te sigo pensando.



Y siento que te envuelve, un mato extraño
como una espesa niebla que opaca tus encantos.
quisiera que te alejes, de cristales opacos
y abras tus ventanas y te caliente el sol
¡y recibas de Dios lo que te está brindado!





Prudencia Arenas
Coral.




INDUDABLEMENTE EL AMOR A LOS HIJOS ES INFINITO, INCONDICIONAL..
BELLAS LETRAS A TU HIJA..ME HAN GUSTADO MUCHO.
TE DEJO 5 ESTRELLAS Y UN ABRAZO
TU SIEMPRE AMIGA
DORIS:::hug:::
 
Magno ejemplo de la abnegacion y el amor eterno de la madre. Que no empece a la distancia y circunstancias entrega ese amor como lo mas puro y bello. Precioso Prudi.
Un abrazo.
 
Víctor Ugaz Bermejo;694481 dijo:
El amor se levanta como una montaña
gigante como las figuras de ambas,
madre abnegada e hija maravillosa.
Binomio tierno que aprendo al admirarlas.

Un verdadero honor leerte en esta composición genial de amor maternal, en esta temprana mañana, que se despierta con cierto frio. Pero llena de agrado por poder encontar estas bellas líneas.

siempre:

xixo

Porque se ama tanto y porque tanto he amado, que llegará hasta el cielo mis suspiros y mi llanto.Gracias por dejar tu lindo comentario....Mis recuerdos por siempre....mi estimado poeta.*coral*
 
Hermoso reconocimiento en letras tan sensibles.
Doña Maria debe estar mas que orgullosa.
Felicitaciones amiga.:)
Te premio con 5 estrellitas a tan sensible obra.
Un beso grande
 
port.jpg


Para mi dulce María



¡Y me he marchado lejos tan lejos de tu lado!
no veo las estrellas en otros firmamentos
todo se ve tan gris, opaco por las nubes;
un solo pensamiento, acompaña mis horas,



y es que tu mirada no se refleja en mi alma
y yo que te veía dormida en las mañanas
dormida en tus sábanas blanca, te daba bendiciones
al despertar al alba rogándole a mi Dios
bañara con su aliento los días de tu infancia;



Pero hoy me encuentro lejos, recorriendo caminos,
ya casi no te veo, ya casi no te siento, no bebo
tu dulzura ni me alegra tu risa y te echo de menos
o linda y amada hija mía.



Ya todos los caminos, me conducen al punto de partida
a los mismos afanes de cuando eras niña, que todo,
me apuraba, me llenaba de angustia, por regalarte mi vida.
Hoy todo es tan extraño, no cuento con mis horas
para seguirte amando y... ¡te encuentro tan sola
y te veo tan triste!



Y yo extiendo mis brazos para seguirte abrazando,
seguirte escondiendo aquí entre mi regazo.
No me he ido mi niña tan lejos de tus horas
recorriendo caminos yo te sigo pensando.



Y siento que te envuelve, un manto extraño
como una espesa niebla que nubla tus encantos.
quisiera que te alejes, de cristales opacos
y abras tus ventanas y te caliente el sol
¡y recibas de Dios lo que te está brindado!





Prudencia Arenas
Coral.





Que belleza de poesía, sólo comparable a la belleza de las personas que protagonizan el amor entre dos seres queridos (madre e hija en este caso), y guardo silencio...


Un beso

Eugenio
 
Los hijos cuando estamos grandes sabemos que nuestros papás tienen una vida también. Y después cuando tenemos hijos nos acordamos de las cosas que nos decían con dulzura y cariño. Y pasamos por lo mismo, es un ciclo, digamos el ciclo de la vida. Los padres nos sentimos impotentes a veces ante el dolor de nuestros hijos, y hagamos lo que hagamos los podremos ayudar de alguna manera a encaminarse pero el camino lo tienen que recorrer ellos.
Tu poema Coral, es un hermoso canto de amor maternal, teñido de cosas agridulces, como decía Antonio. Es real y directo, me identifiqué de alguna manera con ese rol de padre/madre que describes.
En fin, te dejo mis saludos...

Leonel.


Hola leonel, que bueno es encontrar tu bonito comentario, gracias por dejar tu huella en estos versos.
 
Que belleza de poesía, sólo comparable a la belleza de las personas que protagonizan el amor entre dos seres queridos (madre e hija en este caso), y guardo silencio...


Un beso

Eugenio

Mi querido Eugenio, ¡que bueno es compartir los sentimientos y que bueno es tenert tu comentario.Gracias querido poeta.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba