Hola, hacía mucho que no escribía un poema. Por suerte solo dos veces he llegado al punto crítico donde las palabras empiezan a necesitar salir y no pueden. Y ahora no pueden, no puedo decirle a nadie lo que siento, porque nadie merece sufrir por mi más de lo que ya lo hacen. Y aqui, en silencio, solo pero con alguien que no conozco me libero. Este poema lo acabo de escribir y sera malo, previsible, pobre. Pero es mi lo que tengo, es mi dolor y mi os lo dejo llorando. Es para mi hijo autista, de tres añitos al que quiero con toda mi alma y por el que sufro todos los minutos de mi vida.
Coger tus manos
tus pequeñas manos de miel
sentir tu piel en las mías
notar tu vida en mi ser.
Miro tus ojos azules,
te busco mirando con todas mis fuerzas,
mirando, llamándote.
Te busco y te llamo desesperado,
callado, con gritos llenos de todo,
llenos de piel y de carne,
de besos tiernos, cálidos,
de mis huesos y mi sangre.
Pienso siempre en llamarte
empujarte, gritarte: ¡despierta!
y alguna vez encontrarte y... traerte...
Acercarme un poquito a tu alma, calentarla,
calentarla, abrazarla, mimarla, quererla,
rozarla, besarla, gritar de alegría y notarte conmigo,
abrazarte y sentirte, sentir tu vida que brota, que nace... que llega.
Quisiera poder acercarme un poquito a tu alma,
y darte toda mi vida.
La busco, la llamo y noto tu alma, pequeña, escondida,
arrastrada hacia una lejana orilla,
la siento perdida, llorando,
la noto asustada ¿o es la mía llorando sin esperanza?
Coger tus manos
tus pequeñas manos de miel
sentir tu piel en las mías
notar tu vida en mi ser.
Miro tus ojos azules,
te busco mirando con todas mis fuerzas,
mirando, llamándote.
Te busco y te llamo desesperado,
callado, con gritos llenos de todo,
llenos de piel y de carne,
de besos tiernos, cálidos,
de mis huesos y mi sangre.
Pienso siempre en llamarte
empujarte, gritarte: ¡despierta!
y alguna vez encontrarte y... traerte...
Acercarme un poquito a tu alma, calentarla,
calentarla, abrazarla, mimarla, quererla,
rozarla, besarla, gritar de alegría y notarte conmigo,
abrazarte y sentirte, sentir tu vida que brota, que nace... que llega.
Quisiera poder acercarme un poquito a tu alma,
y darte toda mi vida.
La busco, la llamo y noto tu alma, pequeña, escondida,
arrastrada hacia una lejana orilla,
la siento perdida, llorando,
la noto asustada ¿o es la mía llorando sin esperanza?