liluna
Poeta asiduo al portal
Humilde resignación que nace detrás de la noticia,
trago amargo en silencio que provoca esta dolencia,
parece no haber pasado el tiempo, se detuvo ante
esta situación que nos arranca el alma...
Nos quedamos callados, con el silencio desesperado
queriendo entender que es lo que pudo haber pasado,
y pues parece que no le quisimos ver
pero ahí estaba... el destino.
Como siempre, tan distante en el olvido
pero encima de nosotros, no le vimos.
Se encierra el corazón, en su llanto perdido
y no le encontramos el sentido a la risa.
El vacío dentro se hace mas hondo y la respiración agitada
hace brillar nuestros ojos,
tristeza por venir, que cae por las mejillas,
y una palabra de Mamá que resuena con fuerza
no nos deja caer,
pero nos deja los ojos marchitos, llenos de dolor
pero a la vez la fuerza mágica de sus palabras
nos hace mirar hacia adelante.
Contemos las risas venideras, nada de pena,
la alegría de saber que pasamos por aquí,
donde todos a la orden del día están
la fuerza interior hace al caminante,
Caminemos pues entonces hasta el final de los días
conteniendo el aire que pasa desapercibido,
con la sonrisa que mi madre nos enseño.
Ahora todo es casi ciego.
Solo puedo darte mi abrazo hermano, de mi sangre
y corazón.
Mi ayuda para vos es mi infinito apoyo...por siempre
El apoyo mas grande que vence...La Familia...
trago amargo en silencio que provoca esta dolencia,
parece no haber pasado el tiempo, se detuvo ante
esta situación que nos arranca el alma...
Nos quedamos callados, con el silencio desesperado
queriendo entender que es lo que pudo haber pasado,
y pues parece que no le quisimos ver
pero ahí estaba... el destino.
Como siempre, tan distante en el olvido
pero encima de nosotros, no le vimos.
Se encierra el corazón, en su llanto perdido
y no le encontramos el sentido a la risa.
El vacío dentro se hace mas hondo y la respiración agitada
hace brillar nuestros ojos,
tristeza por venir, que cae por las mejillas,
y una palabra de Mamá que resuena con fuerza
no nos deja caer,
pero nos deja los ojos marchitos, llenos de dolor
pero a la vez la fuerza mágica de sus palabras
nos hace mirar hacia adelante.
Contemos las risas venideras, nada de pena,
la alegría de saber que pasamos por aquí,
donde todos a la orden del día están
la fuerza interior hace al caminante,
Caminemos pues entonces hasta el final de los días
conteniendo el aire que pasa desapercibido,
con la sonrisa que mi madre nos enseño.
Ahora todo es casi ciego.
Solo puedo darte mi abrazo hermano, de mi sangre
y corazón.
Mi ayuda para vos es mi infinito apoyo...por siempre
El apoyo mas grande que vence...La Familia...