jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
te inventas el amor a una mujer
para dejar de preguntarte qué coño haces en la tierra
-cuál es tu misión aquí abajo y pendejadas de esas-
la persigues y buscas convencerla
de que su destino es estar contigo
-vivir juntos y tratar de darle un sentido a las cosas-
ella no parece compartir esa idea
es guapa y joven y tiene un buen trabajo
le gusta lo que hace y le va bien
sale con amigos y al que le gusta se lo folla
el matrimonio -la sola idea del matrimonio-
le hace pensar en una celda de tortura medieval
te escucha hablar con una sonrisita medio irónica
"tú debes suponer que yo estoy idiota, villa,
para creer que sacrificaría mi vida para estar contigo"
sus palabras te sumen en la más cruel angustia
oh, la amas tanto que te duele hasta los huevos
oh, vivir sin ella es como vivir sin oxígeno
-un caracol debe vivir una vida menos absurda que la tuya-
pasas entonces una temporada agonizando
sobrevives a base de un par de litros de tequila diarios
pones tu disco favorito de josé alfredo una y otra vez
que se me acabe la vida, frente a una copa de vino
pierdes el trabajo por ausentismo y borrachera
-te da lo mismo, aún tienes tus ahorros-
haces mierda el carro al chocar contra un árbol
te quedas sin ahorros para pagar la multa
-no importa, aún tienes la casa-
10 meses después te detectan un tumor en el hígado
los estudios revelan que estas todavía a tiempo
de eliminarlo a base de cirugía
quimioterapia, radioterapia y vender la casa
un año después le ganas la lucha al cáncer
-en el hospital te dan una medallita conmemorativa-
no tienes casa, no tienes carro y no tienes un solo centavo
pero tienes la puta medallita conmemorativa
pasas a vivir de limosna en un albergue para drogadictos
y, por supuesto, sigues enamorado de aquella hija de puta
por cierto no has vuelto a saber nada ya de ella
según algunos rumores ahora trabaja en nueva york
según otros pidió un año sabático y se fue a dar la vuelta al mundo
resulta evidente que te habías equivocado
su destino en todo caso no era estar contigo
su destino tal vez era darle el culo a un potentado de wall street
-probablemente viva ya en un dúplex en manhattan
con algún hijo de puta forrado en acciones-
una mañana sin embargo te llaman por teléfono al albergue
contestas con desgana pensando que se trata de una encuesta
para preguntarte qué opinas de algún puto detergente nuevo
"villa, mi amor, ¿eres tú?"
la voz al otro lado de la línea te resulta familiar
"villa, pedacito de mi vida, ¿estás ahí?"
de pronto te imaginas que estás oyendo visiones
te toma 30 segundos salir de tu apendejamiento
pero su tono de voz es inconfundible
¡la mujer de tu vida está hablando contigo por teléfono!
¡la mujer de tu vida te acaba de decir "mi amor"!
la hija de puta que te llevó a perder tu patrimonio
la que casi te llevó a perder la vida
acaba justo ahora de llamarte "pedacito de mi vida"
por lo que logras sacar en claro después de hablar 20 minutos
ella tiene unas ganas cabronas de verte
ella tiene una urgente necesidad de verte
ella ha madurado y ha entendido que el amor es un bien escaso
"he cambiado, villa, ahora sé que debí darte una oportunidad"
¡ella está dispuesta a intentarlo contigo!
ha oído que estás en bancarrota
ha oído que has tocado fondo y te relacionas con la escoria
sin embargo nada de eso le importa a ella
¿no es el amor lo único que debería importarnos a fin de cuentas?
total, quedan de verse en su casa esa misma noche
te preparas a fondo para ese soñado reencuentro romántico
te lavas bien el pito y te rasuras alrededor
-supones que ella estará ansiosa por echar una cogida-
uno de tus camaradas drogadictos te presta desodorante
otro te presta calzoncillos y un pantalón
un tercero su camisa dominguera tommy hilfiger pirata
el director del albergue un par de zapatos
la secretaria del albergue 50 pesos para el taxi
-pero haces el camino a pie y compras un ramo de rosas rojas-
al atardecer tocas a la puerta de tu amada
ella en persona responde al timbre
"¡villa, mi cielo, qué alegría volver a verte!"
su aspecto ya no es el que tú recordabas
viste ropa holgada y tiene ojeras pronunciadas
ha subido ligeramente de peso -unos 25 kilos-
su barbilla parece haber colapsado algunos centímetros
-en realidad toda ella está hinchada
y el tono de su piel es cetrino-
le das el ramo de rosas rojas y un abrazo
ella te invita a pasar a la sala
"¿quieres tomar algo, mi vida?"
dices que sólo un vaso de agua
del fondo del pasillo llega el llanto de un niño
"es miguelito, parece que de nuevo tiene hambre"
¿miguelito?
un rayo de luz empieza a despuntar dentro de tu cerebro
los chillidos de la criatura aumentan en intensidad
el puto miguelito debe estar muerto de hambre
el rayo de luz crece más y más dentro de tu cerebro
miguelito por fin se calla
el rayo de luz se transmuta en un impulso por salir corriendo
un impulso irrefrenable por alejarte de aquel lugar
de aquella fulana gorda de cara hinchada y maltrecha
de aquel adefesio deforme y con papada
-que se quede con su puto amor y su puto miguelito,
que se meta por el culo la oportunidad que desea darte-
30 minutos después estás de vuelta en el albergue para drogadictos
devuelves la ropa y los zapatos y te vas a la cama
tu compañero de cuarto fuma un churro de marihuana
te lo pasa y le das una buena calada
por la ventana abierta entra una corriente de aire fresco
la noche es hermosa y hay algunas estrellas en el cielo
aparte de eso todo está muy oscuro allá arriba
casi tan oscuro como el destino de los hombres