Lucas M. L. Echeverria
Poeta recién llegado
Desde que los conocí aquel día,
Desbordaron mi espíritu de energía
Jure que jamás renunciaría,
Nunca me iría, dejándolos a ti,
Y a mí tan preciado Thiagui,
Sin mi humilde compañía,
Aunque esto me costase la vida,
¿Para qué entregarlo todo?
Para resguardaros con vigor y fortaleza,
Para tenerlos entre mis brazos con fuerza,
Para protegerlos siempre ante toda maleza,
Para que sean conscientes de toda su grandeza,
Para que vean cuan grandiosa es su belleza,
Para tratarlos como miembros de la realeza,
Para acariciarlos siempre con simpleza,
Para besarlos en la frente con delicadeza,
Para tomar sus cálidas manitos con gentileza,
Para amarlos intensamente con toda naturaleza.
Última edición: