Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Besare tus dos hermosos ojos,
Mientras sueñes aun de madrugada,
Con la lluvia fresca del verano,
Con el rio y sus poderosas aguas,
Con el manto verde de los llanos,
Tranquila, dormida y silenciosa.
Para hacer de aquel sueño de tus ojos,
La luna que reine en madrugada,
De noches celosas del verano,
Donde un beso nade por las aguas,
Y las caricias florezcan en los llanos,
De tu piel pradera silenciosa.
Con las madres selvas del verano,
Vestiré tu frágil madrugada,
Y al borde angular de tus dos ojos,
Plantare rosales de mis llanos,
Y una rosa regaran tus aguas,
Si lloras tu pena silenciosa.
Para que nunca las aguas de tus ojo,
Sean silenciosas flores de los llanos,
En la larga madrugada del verano,
Besare tus dos hermosos ojos.
Mientras sueñes aun de madrugada,
Con la lluvia fresca del verano,
Con el rio y sus poderosas aguas,
Con el manto verde de los llanos,
Tranquila, dormida y silenciosa.
Para hacer de aquel sueño de tus ojos,
La luna que reine en madrugada,
De noches celosas del verano,
Donde un beso nade por las aguas,
Y las caricias florezcan en los llanos,
De tu piel pradera silenciosa.
Con las madres selvas del verano,
Vestiré tu frágil madrugada,
Y al borde angular de tus dos ojos,
Plantare rosales de mis llanos,
Y una rosa regaran tus aguas,
Si lloras tu pena silenciosa.
Para que nunca las aguas de tus ojo,
Sean silenciosas flores de los llanos,
En la larga madrugada del verano,
Besare tus dos hermosos ojos.
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