Michel Manilva
Poeta recién llegado
Recuérdame que me engañaste
el día que de mí te olvides,
para poder empezar yo ese proceso
que hoy parece una cuestión imposible.
Recuérdame las cosas que me dijiste,
las buenas y las malas, pero sobre todo las malas,
para creer que te puedo odiar
por el daño que me has hecho.
Ese día que me olvides,
Acuérdame de tus besos los fingidos,
que con tus pecadores labios osabas tocarme,
para arrancar los míos, eliminarlos por fin.
Pon en mi memoria a mi madre
para que no pierdas la costumbre,
y ojala que yo
no la pierda a ella por tu culpa.
En fin, recuérdame todo lo que fuiste
ese día que me olvides
para yo recordarte una cosa,
que te quise y te amé siempre
para que no me olvides.
el día que de mí te olvides,
para poder empezar yo ese proceso
que hoy parece una cuestión imposible.
Recuérdame las cosas que me dijiste,
las buenas y las malas, pero sobre todo las malas,
para creer que te puedo odiar
por el daño que me has hecho.
Ese día que me olvides,
Acuérdame de tus besos los fingidos,
que con tus pecadores labios osabas tocarme,
para arrancar los míos, eliminarlos por fin.
Pon en mi memoria a mi madre
para que no pierdas la costumbre,
y ojala que yo
no la pierda a ella por tu culpa.
En fin, recuérdame todo lo que fuiste
ese día que me olvides
para yo recordarte una cosa,
que te quise y te amé siempre
para que no me olvides.