Para que seas feliz, voy a partir muy lejos,
despréndete de mi nombre y de todos mis recuerdos;
olvída como te quise y de todos mis anhelos,
que hoy veo como se pierden y han de rodar por el suelo.
Aunque sufra en la distancia he de hacer amigos nuevos,
que al conocerme yo sé, que me habrán de ser sinceros;
no quiero ni que me sueñes, ni que me tenga en tus rezos,
ya encontraré la mujer que me ha de colmar de besos.
Fue mucho lo que te amé, ni ante Dios ni el hombre niego,
y sé usar los pantalones sin estropearle los ruedos,
Así en amor me doy y mi corazón entrego,
y de la misma manera, que amo, también espero.
Ahora me alejaré, sin promesas de regreso,
volaré cual golondrina que sabe surcar los cielos;
por tal que seas feliz y por mi no sientas celos,
mas si lloras mi partida consuélate en un pañuelo.
despréndete de mi nombre y de todos mis recuerdos;
olvída como te quise y de todos mis anhelos,
que hoy veo como se pierden y han de rodar por el suelo.
Aunque sufra en la distancia he de hacer amigos nuevos,
que al conocerme yo sé, que me habrán de ser sinceros;
no quiero ni que me sueñes, ni que me tenga en tus rezos,
ya encontraré la mujer que me ha de colmar de besos.
Fue mucho lo que te amé, ni ante Dios ni el hombre niego,
y sé usar los pantalones sin estropearle los ruedos,
Así en amor me doy y mi corazón entrego,
y de la misma manera, que amo, también espero.
Ahora me alejaré, sin promesas de regreso,
volaré cual golondrina que sabe surcar los cielos;
por tal que seas feliz y por mi no sientas celos,
mas si lloras mi partida consuélate en un pañuelo.