Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
en tu azul aposento
lejano, duermes tranquilo...
distante y frío Te siento
mientras mi corazón arde
con amor inmenso...
vengo a Ti
con mi alma mansa
palabra dócil
y mi querer eterno -
y beso
el agudo filo
de la espada que derrama
mi sangre cálida...
y busco
en las oscuridades
de tus ojos profundos que matan
la vida que me otorgas al quererme...
lengua bífida
sin idioma...
dos lados
de la misma moneda...
dos rostros
del cielo andante
caminando
por mi tierra...
yo amo
a ambos espíritus
que tu bello cuerpo habitan -
aquél que sólo conoce
rosas azules sin espina -
y aquél que las destruye...
tu propia mente
es tu enemigo...
es el arma letal
de la que
el ser adentro siempre huye -
y la única que sabe amarte
soy yo, muerta de amor
que sólo necesito darte...
yo Te amo bueno
y Te amo malo
Te amo fuerte
y Te amo llorando -
Te amo tierno y salvaje
Te amo mi juez y verdugo
Te amo hoy y mañana -
y por mil eternidades...
ya no juegues
ajedrez conmigo
no hace falta...
me rindo
a tu merced
amado Señor...
tan sólo acepta
de mí lo que soy -
tu humilde servidora
deja que Te cuide
permíteme ser tuya
en verdad ahora
no me abandones, mi Rey
quédate conmigo, ven, por favor -
deja que Te sirva
como si fuera animal, esta mujer...
tan llena de Ti
en cada aliento -
tan tuya
en el sentir y pensamiento -
¡y de nadie más podría ser...!
cierro, pues
este poema
con un beso que se quedó muerto
bajo tus pies del agua...
[17/01/2015]