Para ti en construcción mi silencio

Víctor Mileo

Poeta adicto al portal
Techos de fronteras
sólo la nube misteriosa
entra por la puerta de mi habitación en el psiquiátrico,
te busco en la niebla que oculta mi cerebro, un blanco crudeza de espías
donde escribo tu nombre,
pero se borra relámpago lácteo abro mi memoria
como un libro vacío.
Te siento estar,
la ortografía se disuelve como espuma de frío brote
psicótico.
La voz sin nombre te busca
palpitando tu cara, tu cuerpo ¡ Oh Carola mía!
Sé que fuiste real,
te encontré en una fotografía, la duna en su cresta es la disecación
del mar de la ola que me trae tu velo.
El desierto se mueve.
La voz me habla de ti,
No es imperativa, es por fin la letra que se descubre
en el libro de mi memoria.
Sólo la esquizofrenia nos agredió el castillo de ilusiones construido de presentes.
Lo mutiló todo,
Después de años, muchos años, mi memoria escrita no se desvanecía. La niebla disipaba mi autorreferencialidad.
Y estable escribí el principio
de la senda entre vergeles
de oasis donde mi cerebro hizo la itv, es hora de partir, sólo tengo una foto.
Empiezo a andar sobre arena amable. Mi recuerdo
es el mapa.
La brújula mi pasión
el tiempo mi sentir
no se para nunca.
Te debo tanto
espero salir de este paréntesis trágico
Y adentrarme en la jungla de las calles con nombre,
sin techo miro tu cielo
azul transparente.
El mío es rojo desesperación
Ya es tarde tu reflejo
sombrea mi mirada y descubro que tienes familia marido e hijos
y yo vuelvo como un tuareg a mi mar baldío.
Fosilizado como mi amor
en la llaga palpitante de mi fracaso.
Me tocó perder.

Para ti en construcción mi silencio.



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Techos de fronteras
sólo la nube misteriosa
entra por la puerta de mi habitación en el psiquiátrico,
te busco en la niebla que oculta mi cerebro, un blanco crudeza de espías
donde escribo tu nombre,
pero se borra relámpago lácteo abro mi memoria
como un libro vacío.
Te siento estar,
la ortografía se disuelve como espuma de frío brote
psicótico.
La voz sin nombre te busca
palpitando tu cara, tu cuerpo ¡ Oh Carola mía!
Sé que fuiste real,
te encontré en una fotografía, la duna en su cresta es la disecación
del mar de la ola que me trae tu velo.
El desierto se mueve.
La voz me habla de ti,
No es imperativa, es por fin la letra que se descubre
en el libro de mi memoria.
Sólo la esquizofrenia nos agredió el castillo de ilusiones construido de presentes.
Lo mutiló todo,
Después de años, muchos años, mi memoria escrita no se desvanecía. La niebla disipaba mi autorreferencialidad.
Y estable escribí el pricipio
de la senda entre vergeles
de oasis donde mi cerebro hizo la itv, es hora de partir, sólo tengo una foto.
Empiezo a andar sobre arena amable. Mi recuerdo
es el mapa.
La brújula mi pasión
el tiempo mi sentir
no se para nunca.
Te debo tanto
espero salir de este paréntesis trágico
Y adentrarme en la jungla de las calles con nombre,
sin techo miro tu cielo
azul transparente.
El mío es rojo desesperación
Ya es tarde tu reflejo
sombrea mi mirada y descubro que tienes familia marido e hijos
y yo vuelvo como un tuareg a mi mar baldío.
Fosilizado como mi amor
en la llaga palpitante de mi fracaso.
Me tocó perder.

Para ti en construcción mi silencio.
 

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