guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Van a pasar mas de doscientos años,
desde que descubrieron este mi nombre,
el de América,
pero aun no se como pasarle la mantequilla a la arepa,
si desde Barranquilla hasta la Concordia
lo que se respira es una guerra,
y de conciencia si así lo fuera,
continuaría siendo guerra...
Yo que he visto las horas pasar,
desde Puerto La Cruz hasta Paracas,
los rayos formarse desde Buenos Aires hasta
La gran ciudad de Mexico,
las olas formar su va y su ven desde Acapulco hasta La plata,
quien me dirá si mi tierra no es rica,
si la inteligencia se ve por donde usted ande,
no nos podrán quitar todo el oro,
pues ellas son oro,
cada ciudad, cada habitante que las marque...
Pero cuando?
cuando será el día en que la gente piense libre y no ponga a cualquier
pendejo en su gobierno,
pinche gocho que siempre se hace el loco,
y siempre hace lo que no se espera,
todo eso tendrá que cambiar,
pues como puro pobre diablo toda la vida no nos tendremos que pasar...
Los cien año pasaron ya!
ya doblaron la esquina
y si no queremos que nuestro pasado nos persiga,
es mejor que tmabién doblemos esa esquina
y dejar de soñar y de que todo será de maravillas,
a si no es mijo,
no quiero dejarle una tierra desecha a mis hijos,
no!
demos cmabiar como hemos pensado,
pues aquellas batallas que son para el olvido,
deben quedarse en la historia,
pues la revolución más de cincuenta años no debe tener,
porque se convierte en dictatoria,
y saber que la guerra en el mar la perdimos,
nunc aporque quisimos,
solo que eramos más infimos que el enemigo...
Oyeme latinoamericano,
esto no se va a quedar aquí, ya nos llegará otro rato,
pero te digo que estoy viendo las cosas claras,
quizas pueda ver esa Zion, ahí en mi costa caribeña,
quizas pueda ver aquella carne tan rica y de primera,
o quizas pasear por playas tan serenas,
pero la valentía tiene que ser nuestra,
tan nuestra,
que nuestra voz quizas forme una nueva bandera...
desde que descubrieron este mi nombre,
el de América,
pero aun no se como pasarle la mantequilla a la arepa,
si desde Barranquilla hasta la Concordia
lo que se respira es una guerra,
y de conciencia si así lo fuera,
continuaría siendo guerra...
Yo que he visto las horas pasar,
desde Puerto La Cruz hasta Paracas,
los rayos formarse desde Buenos Aires hasta
La gran ciudad de Mexico,
las olas formar su va y su ven desde Acapulco hasta La plata,
quien me dirá si mi tierra no es rica,
si la inteligencia se ve por donde usted ande,
no nos podrán quitar todo el oro,
pues ellas son oro,
cada ciudad, cada habitante que las marque...
Pero cuando?
cuando será el día en que la gente piense libre y no ponga a cualquier
pendejo en su gobierno,
pinche gocho que siempre se hace el loco,
y siempre hace lo que no se espera,
todo eso tendrá que cambiar,
pues como puro pobre diablo toda la vida no nos tendremos que pasar...
Los cien año pasaron ya!
ya doblaron la esquina
y si no queremos que nuestro pasado nos persiga,
es mejor que tmabién doblemos esa esquina
y dejar de soñar y de que todo será de maravillas,
a si no es mijo,
no quiero dejarle una tierra desecha a mis hijos,
no!
demos cmabiar como hemos pensado,
pues aquellas batallas que son para el olvido,
deben quedarse en la historia,
pues la revolución más de cincuenta años no debe tener,
porque se convierte en dictatoria,
y saber que la guerra en el mar la perdimos,
nunc aporque quisimos,
solo que eramos más infimos que el enemigo...
Oyeme latinoamericano,
esto no se va a quedar aquí, ya nos llegará otro rato,
pero te digo que estoy viendo las cosas claras,
quizas pueda ver esa Zion, ahí en mi costa caribeña,
quizas pueda ver aquella carne tan rica y de primera,
o quizas pasear por playas tan serenas,
pero la valentía tiene que ser nuestra,
tan nuestra,
que nuestra voz quizas forme una nueva bandera...