duf9991
Poeta adicto al portal
este poema va dedicado a una amiga que no soporta el negro pincel de las noches... te quiero!
¡Tranquila, dulce flor cándida,
que la noche no absorberá
tu hermosura!
¡Tranquila, lunática divina,
que el sol no dejará jamás de alimentar
tus ojos melosos!
¿Por qué el miedo te invade
cuando el sol despide sus rayos
y su aroma feliz se va?
Si yo al ver la noche, no miro su negrura,
sino su preciosura, mi flor de verano,
sino su luna curva, mi princesa.
¡Deja el miedo, amor de media noche,
que ese vil enemigo solo absorberá
tu espeluznante hermosura!
Deja el miedo, reina de mi alma,
que yo estaré siempre ahí,
y aunque no lo esté, siénteme, abrázame, recuérdame.
¡Abrázame, gentil doncella,
y verás en la noche
lo que yo veo en ella!
que la noche no absorberá
tu hermosura!
¡Tranquila, lunática divina,
que el sol no dejará jamás de alimentar
tus ojos melosos!
¿Por qué el miedo te invade
cuando el sol despide sus rayos
y su aroma feliz se va?
Si yo al ver la noche, no miro su negrura,
sino su preciosura, mi flor de verano,
sino su luna curva, mi princesa.
¡Deja el miedo, amor de media noche,
que ese vil enemigo solo absorberá
tu espeluznante hermosura!
Deja el miedo, reina de mi alma,
que yo estaré siempre ahí,
y aunque no lo esté, siénteme, abrázame, recuérdame.
¡Abrázame, gentil doncella,
y verás en la noche
lo que yo veo en ella!
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