Agatha Maquiavela
Poeta recién llegado
Cien heridas después
de este maldito día,
aún te veo metida
en ese asqueroso beso.
Mi cuerpo está
lleno de dolor,
se escapa el rencor;
muero de envidia.
Lo único que tengo
es mi mentira.
Tú crees que tengo vida
pero nisiquiera existo.
Sumergida en mi adicción,
busco una salida.
Me pongo de rodillas
y lloro de felicidad.
Vuelve a hacerlo,
te mataré silo haces,
saciaré mi sed de sangre
y desecharé tu cuerpo vacío.
Te amo, querida,
pero también te odio,
te lanzo a un hoyo
y te ayudo a salir después.
de este maldito día,
aún te veo metida
en ese asqueroso beso.
Mi cuerpo está
lleno de dolor,
se escapa el rencor;
muero de envidia.
Lo único que tengo
es mi mentira.
Tú crees que tengo vida
pero nisiquiera existo.
Sumergida en mi adicción,
busco una salida.
Me pongo de rodillas
y lloro de felicidad.
Vuelve a hacerlo,
te mataré silo haces,
saciaré mi sed de sangre
y desecharé tu cuerpo vacío.
Te amo, querida,
pero también te odio,
te lanzo a un hoyo
y te ayudo a salir después.