Luis Diaz
Poeta recién llegado
Abrázame mi amor que el tiempo es
de los dos. No digas nada y que el
silencio se apodere de nosotros.
Solo de pensar que cada vez que
recorro tu cuerpo y te acaricio parte
por parte se me estremece el cuerpo.
Cuando tu con tus tiernos y seductores
labios acaricias mi cuello enciendes
la pasión que en nosotros aun existe.
Mantengamos la llama del amor encendida
como mantenemos encendida la fogata
en nuestra chimenea para cuando nos
abrasemos sintamos la ternura y el amor
que nos tenemos. Dejemos correr el amor
por nuestras venas como corre la sangre
para que siempre recordemos que
vivimos el uno Para el otro.
de los dos. No digas nada y que el
silencio se apodere de nosotros.
Solo de pensar que cada vez que
recorro tu cuerpo y te acaricio parte
por parte se me estremece el cuerpo.
Cuando tu con tus tiernos y seductores
labios acaricias mi cuello enciendes
la pasión que en nosotros aun existe.
Mantengamos la llama del amor encendida
como mantenemos encendida la fogata
en nuestra chimenea para cuando nos
abrasemos sintamos la ternura y el amor
que nos tenemos. Dejemos correr el amor
por nuestras venas como corre la sangre
para que siempre recordemos que
vivimos el uno Para el otro.