Sebastian Vargas
Poeta recién llegado
¿Sabes?
Ayer tarde
te ví sola,
sola de amor,
sola de besos...
Sí, te ví sola...
Allá...a la distancia...
Y ¿sabes?
Me volví brisa...
Llegué a tu lado,
jugué con tu pelo,
besé tus mejillas...
Y suave, también besé tus labios...
Y sonreíste...
Y encogiste tus hombros
acunando entre ellos tu mejilla...
Y un suspiro,
profundo, enamorado, y loco, y grande
salió de tu pecho...
Luego dejé de ser brisa...
Y a la distancia te ví de nuevo...
Pero no te ví sola de amor,
sola de besos...
Y yo sé, pero tú nunca sabrás
que ocurrió aquella tarde,
cuando aún estando sola,
te envolvió aquel aire
que jugó con tu pelo...
Ayer tarde
te ví sola,
sola de amor,
sola de besos...
Sí, te ví sola...
Allá...a la distancia...
Y ¿sabes?
Me volví brisa...
Llegué a tu lado,
jugué con tu pelo,
besé tus mejillas...
Y suave, también besé tus labios...
Y sonreíste...
Y encogiste tus hombros
acunando entre ellos tu mejilla...
Y un suspiro,
profundo, enamorado, y loco, y grande
salió de tu pecho...
Luego dejé de ser brisa...
Y a la distancia te ví de nuevo...
Pero no te ví sola de amor,
sola de besos...
Y yo sé, pero tú nunca sabrás
que ocurrió aquella tarde,
cuando aún estando sola,
te envolvió aquel aire
que jugó con tu pelo...