Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Despertaban con sed mis palabras
cuando tu piel rozaba la mía,
me perdía en tu boca encendida
buscando versos sin niebla,
tu lluvia de momentos con eco
sanaba mis inevitables heridas,
visitaban tus noches mis sueños
dibujando mañanas con luna
en mis manos repletas de días,
fuiste una sonrisa perpetua,
un poema sin cerrar,
un final que fue principio
para un eterno recordar.
cuando tu piel rozaba la mía,
me perdía en tu boca encendida
buscando versos sin niebla,
tu lluvia de momentos con eco
sanaba mis inevitables heridas,
visitaban tus noches mis sueños
dibujando mañanas con luna
en mis manos repletas de días,
fuiste una sonrisa perpetua,
un poema sin cerrar,
un final que fue principio
para un eterno recordar.