mistenig
Poeta recién llegado
Hoy te escribo de forma sinónima hacia los placeres del mundo,
callo los portales matutinos del incienso del dolor,
quiero encontrarte envuelta en sangre de vampiro,
he inmortalizar este recuerdo que sea vuelto una ráfaga de miedo.
No eres tu la que inspira los nevados y los aguaceros,
ni tu alma inescrupulosa que atiende intacta el fin del mundo,
es tu sórdida ineptitud he irrelevancia hacia los sentidos,
esa rebeldía mas amarga que la tristeza.
Hoy te escribo, y no sobre un pilar de piedra,
estoy en el musgo, en la tierra, en la arena del desierto,
creando olas de sufrimiento a mí paso, dolor en cada una de mis muelas,
pensado que un día, tu recuerdo será solo un lágrima.
callo los portales matutinos del incienso del dolor,
quiero encontrarte envuelta en sangre de vampiro,
he inmortalizar este recuerdo que sea vuelto una ráfaga de miedo.
No eres tu la que inspira los nevados y los aguaceros,
ni tu alma inescrupulosa que atiende intacta el fin del mundo,
es tu sórdida ineptitud he irrelevancia hacia los sentidos,
esa rebeldía mas amarga que la tristeza.
Hoy te escribo, y no sobre un pilar de piedra,
estoy en el musgo, en la tierra, en la arena del desierto,
creando olas de sufrimiento a mí paso, dolor en cada una de mis muelas,
pensado que un día, tu recuerdo será solo un lágrima.