dulcinista
Poeta veterano en el Portal
¿Qué tendrá éste sueño que no se ha roto?
¿Quién será ésta mujer que no se ha muerto?
¿Por qué la ortiga se convirtió en loto?
¿Cómo es que se ha concretado lo incierto?
¿Por qué le temen a éste sueño ignoto
de una mujer multiplicando su huerto?
En sus manos la lámpara, la froto
y sale el genio, comandante en puerto.
Al soñador otras mujeres aman,
otras miradas mas el fin el mismo,
otros cielos mas tras la misma estrella.
Locas y desvergonzadas las llaman.
La encrucijada: dignidad o abismo.
Éstos versos para la dama más bella.
Eladio Parreño Elías
15-Septiembre-2015