Para una madrugada sin respuesta

Vekolkof

Poeta recién llegado
I.

De seguro duermes

Acurrucada entre tu rosal abismal

Como ida, como dormida cien veces a la vez.

Debes de parecer golondrina

Esperando un mañana

Para escapar lejos y sola,

A una tierra sólo mencionada,

A las playas de arena verdemanil.

Y explota.

Explotas en mi sueño del ahora

Con luces, luceros y luciérnagas

Porque te vi mujer a la orilla del mar

Porque este es mi destino y lo disfruto

Porque diez eternidades de temor,

Medidas en diez mil minutos,

Se hacen una nada

Cuando ni te veo ni te escucho

Pero te hallo en las peores

En mi semillero esperanzado

Y nunca te vas

Pues te besé un solo nunca

Y nunca te besé una sola vez.


II.

¿Seguirás dormida,

Candil de carne,

En tu pose de rezo

A estrellas naranjas?

Tus ojos cansados

Y ojeras lastimadas

Se apagaron antes de contar

El cuento medianochero

Pero después de imaginar

El deseo como de hechicero

Que descarta sacrilegios

Y bienaventura prodigios

Porque quieres algo que no te punce

O te repugne

Cansancio papirónico

De calles repetidas

Sin fin.


III.

Que las noves sean arañas rutilantes

¡Porqué no?

Y bailar como tontos

Sobre el pasto mojado

Sea nuestro ritual osado,

Por mandar al carajo a todos los demonios

Y aún así voltear a las deidades

Porque no le obedezco a un capricho etéreo

Ni acepto el trato del carpintero satánico

Por besar tus mejillas hirvientes

Mientras el mundo se pudre de nuevo.


IV.

Tus sueños descarnados

Tigrunos

Y maniáticos

Han sido tu refugio

De cosas que odias porque te hacen odiar

Y silencios malditos

Que dicen más que los gritos

Del despellejado que se ahoga

En sus propios sollozos para sordos;

Pero debes aprender a vivir

Amor mío

En este lugar lleno de gatos viudos

De amores de ultratumba

Donde las venas son los tinteros

Y el reflujo siempre trae canciones

De cada noche que se puede ser feliz

Y los asesinos no salen de sus cuentos

Ni yo de donde me quieras tener.


V.

Las arpas, todas de voz chiquita

Y fina agudez amortiguada

Son cosas legendarias en tormentas como esta

Y en lugares donde no hay luna por la cual llorar,

Y mi pero es que tengo tu espalda,

Unos brazos que buscan una doncella

Y quieren desgarrarse por ella;

Bajo un tumulto de naranjos

Te quiero dar un beso minúsculo

Y desatarme de una desolación

Inmencionable

Para una vez y jamás de nuevo,

Para de nuevo la vez sea jamás.
 
I.

De seguro duermes

Acurrucada entre tu rosal abismal

Como ida, como dormida cien veces a la vez.

Debes de parecer golondrina

Esperando un mañana

Para escapar lejos y sola,

A una tierra sólo mencionada,

A las playas de arena verdemanil.

Y explota.

Explotas en mi sueño del ahora

Con luces, luceros y luciérnagas

Porque te vi mujer a la orilla del mar

Porque este es mi destino y lo disfruto

Porque diez eternidades de temor,

Medidas en diez mil minutos,

Se hacen una nada

Cuando ni te veo ni te escucho

Pero te hallo en las peores

En mi semillero esperanzado

Y nunca te vas

Pues te besé un solo nunca

Y nunca te besé una sola vez.


II.

¿Seguirás dormida,

Candil de carne,

En tu pose de rezo

A estrellas naranjas?

Tus ojos cansados

Y ojeras lastimadas

Se apagaron antes de contar

El cuento medianochero

Pero después de imaginar

El deseo como de hechicero

Que descarta sacrilegios

Y bienaventura prodigios

Porque quieres algo que no te punce

O te repugne

Cansancio papirónico

De calles repetidas

Sin fin.


III.

Que las noves sean arañas rutilantes

¡Porqué no?

Y bailar como tontos

Sobre el pasto mojado

Sea nuestro ritual osado,

Por mandar al carajo a todos los demonios

Y aún así voltear a las deidades

Porque no le obedezco a un capricho etéreo

Ni acepto el trato del carpintero satánico

Por besar tus mejillas hirvientes

Mientras el mundo se pudre de nuevo.


IV.

Tus sueños descarnados

Tigrunos

Y maniáticos

Han sido tu refugio

De cosas que odias porque te hacen odiar

Y silencios malditos

Que dicen más que los gritos

Del despellejado que se ahoga

En sus propios sollozos para sordos;

Pero debes aprender a vivir

Amor mío

En este lugar lleno de gatos viudos

De amores de ultratumba

Donde las venas son los tinteros

Y el reflujo siempre trae canciones

De cada noche que se puede ser feliz

Y los asesinos no salen de sus cuentos

Ni yo de donde me quieras tener.


V.

Las arpas, todas de voz chiquita

Y fina agudez amortiguada

Son cosas legendarias en tormentas como esta

Y en lugares donde no hay luna por la cual llorar,

Y mi pero es que tengo tu espalda,

Unos brazos que buscan una doncella

Y quieren desgarrarse por ella;

Bajo un tumulto de naranjos

Te quiero dar un beso minúsculo

Y desatarme de una desolación

Inmencionable

Para una vez y jamás de nuevo,

Para de nuevo la vez sea jamás.
Me ha gustado, gran poema repleto de bellas y sugerentes imágenes y de certeras metáforas. Bienvenido a mundopoesía amigo Vekolkof. Un saludo. Paco.
 

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