Aristeo
Poeta recién llegado
Épica batalla de la mente
sobre una siniestra paleta de colores.
Un grisáceo que ilumina mi alegría
mientras se avecina una luz en la lejanía.
En el horizonte veía y añoraba
ese calor que algunos sentían y relataban.
Algo mutuo mágico dentro de uno,
Ese fuego e inseguridad de lo que se siente,
Esa impotencia de describir lo sentido.
Cuando esa luz llego a mí,
no fue solo una alegría,
Fuiste tu que llego a mi vida
como un rayo a cambiarla.
Te volviste el centro de todo,
Lo que deseo y añoro en este mundo.
No quiero nada más que felicidad.
No pido nada más para eso,
Que con solo con usted a mi lado;
Me basta y me sobra para vivir
Dicen que de amor no se come,
Pero, ¿para qué comer?
Si solo contigo tengo para morir
Escribo esto, lo que siento,
Para expresar este sentimiento,
Decir lo que siento sin decir una palabra,
Porque solo la “amo”, suena absurdo para lo que siento.
sobre una siniestra paleta de colores.
Un grisáceo que ilumina mi alegría
mientras se avecina una luz en la lejanía.
En el horizonte veía y añoraba
ese calor que algunos sentían y relataban.
Algo mutuo mágico dentro de uno,
Ese fuego e inseguridad de lo que se siente,
Esa impotencia de describir lo sentido.
Cuando esa luz llego a mí,
no fue solo una alegría,
Fuiste tu que llego a mi vida
como un rayo a cambiarla.
Te volviste el centro de todo,
Lo que deseo y añoro en este mundo.
No quiero nada más que felicidad.
No pido nada más para eso,
Que con solo con usted a mi lado;
Me basta y me sobra para vivir
Dicen que de amor no se come,
Pero, ¿para qué comer?
Si solo contigo tengo para morir
Escribo esto, lo que siento,
Para expresar este sentimiento,
Decir lo que siento sin decir una palabra,
Porque solo la “amo”, suena absurdo para lo que siento.
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