Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Para volver a empezar
he de descorchar cada memoria,
descolgar tus ojos
de mi mirada fija,
deshelar mi piel de ti,
dejar que fluyas
como el manantial
en que te convertiste.
Mi laguna de las lunas,
mi río encerrado,
mi cascada exclusiva,
la lluvia era mía,
era el amo del roció,
mientras tu dormías
y te miraba amanecer
esperando el sol
que coronaba tus pupilas.
Para volver a empezar
debo aprender a vivir
en esta sequia,
descolgar los cuadros de tu pared
borrar las huellas de la vida
que dejarán sus marcos,
aprender a escuchar tu música
sin llorar,
hacerme amigo de los pianos tristes
y sentarme a esperar
cada tarde
al lado de tu altar.
Iras al mar como dijiste
manantial,
a inundarte de aguas vírgenes,
a buscar el gran el gran sol que imaginaste,
y bordar tu piel de sal,
manantial,
yo aun no sé,
como volver a empezar.
he de descorchar cada memoria,
descolgar tus ojos
de mi mirada fija,
deshelar mi piel de ti,
dejar que fluyas
como el manantial
en que te convertiste.
Mi laguna de las lunas,
mi río encerrado,
mi cascada exclusiva,
la lluvia era mía,
era el amo del roció,
mientras tu dormías
y te miraba amanecer
esperando el sol
que coronaba tus pupilas.
Para volver a empezar
debo aprender a vivir
en esta sequia,
descolgar los cuadros de tu pared
borrar las huellas de la vida
que dejarán sus marcos,
aprender a escuchar tu música
sin llorar,
hacerme amigo de los pianos tristes
y sentarme a esperar
cada tarde
al lado de tu altar.
Iras al mar como dijiste
manantial,
a inundarte de aguas vírgenes,
a buscar el gran el gran sol que imaginaste,
y bordar tu piel de sal,
manantial,
yo aun no sé,
como volver a empezar.