PARÁBOLA DEL JARDÍN
Existió un jardín tan bello
que una muchacha lo vio
y prendada de su aroma
abrió la puerta y entró.
Sólo quiso contemplar
más de cerca su color,
pero con solo diez pasos
cientos de flores pisó.
Una rosa que miraba,
susurrando la llamó,
la muchacha sorprendida
escuchó su tenue voz:
Un jardín tan floreado
puede sufrir gran dolor,
porque pises donde pises
pisarás su corazón.
La muchacha era muy joven
y apenas sí la entendió:
¿Puede estar triste un jardín
de bello aroma y color?
La rosa miró a sus ojos
y despacio sentenció:
Cuanto más tiene una vida
más vulnerable al dolor.
Existió un jardín tan bello
que una muchacha lo vio
y prendada de su aroma
abrió la puerta y entró.
Sólo quiso contemplar
más de cerca su color,
pero con solo diez pasos
cientos de flores pisó.
Una rosa que miraba,
susurrando la llamó,
la muchacha sorprendida
escuchó su tenue voz:
Un jardín tan floreado
puede sufrir gran dolor,
porque pises donde pises
pisarás su corazón.
La muchacha era muy joven
y apenas sí la entendió:
¿Puede estar triste un jardín
de bello aroma y color?
La rosa miró a sus ojos
y despacio sentenció:
Cuanto más tiene una vida
más vulnerable al dolor.