darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un espacio violeta
se saturan sensaciones de cariño
y tomados de la mano dos ángeles
en el contorno de la luna fantasean
y se estiman en el andén del cielo.
Éter de ninfas que se embriagan de ternura;
la emoción de un instante en armonía,
en un arpegio,
en una lira cadenciosa de expectativas
y de sueños.
Se conjugan siempre acentos sutiles y sencillos,
frases tímidas y estelas en el paraíso
de una plegaria.
Telúrico impacto de miradas,
de amistad,
de tiempos en sonrisas divinas.
En tu bondad un simple querubín en tu boca
te unta los labios con el néctar ilusorio
de un jardín con lirios, jazmines intactos
y de pétalos infantiles,
en donde las mariposas coloridas juegan,
se divierten,
vuelan en el matutino abrazo
de una crisálida belleza que emana amor
por las alas que esparcen a raudales:
afecto y delicados recuerdos que quedan como tatuajes
estigmatizados en el cabello negro y rebelde
de un Edén forestal.
¡Adorarte en tu esplendor, mariposa de cristal!