Paraíso y pecado nos saludan
desgranando los frutos preferidos
por versares brindados, conferidos,
en amigos que danzan y no dudan.
Son los frutos que a nosotros se anudan
con certeza en caminos complacidos
sin dudar de palabras y sentidos
sentimientos sin fuego solo enviudan.
En nudos se atrincheran y se escudan
miradas de romances florecidos
que tienen los temores ya vencidos
en pieles y artilugios que no mudan.
Escarmientos que nacen nos ayudan
se nos abren las puertas complacidos,
los pétalos de rosas muy erguidos
y amores con pasiones se desnudan.
Respiro
Solo quiero sentirte a mi lado
que vibremos de amor y ternura,
desnudando almas enamoradas
¡Que amemos con pasión y locura!
Seré el cazador, y tu soldado
que recorre tu campo y llanura
en la caza de las alboradas
por todos los cielos te lo jura.
Tere - César
Última edición: