amormejia
Poeta veterano en el portal
Un colibrí,
dos girasoles abiertos,
un cielo inundado de vida,
con gotas hechas de auroras,
de redondos pensamientos,
que se entierran como dardos,
en la tierna tez de la inocencia…
Ya senzontes y guardabarrancos hacen sus sones,
reúnen espectadores milenarios,
los mismos que ayer hacían sus danzas ceremoniales
y repartía el vivo pan de la alegría…
Ya su trinar ha bajado de decibeles
y quisiera ser tan sólo un eco,
pero esta vida es más terca que una mula,
se aferra con dientes y garras este su destino,
a su sufrir, a su migrante anhelo de subsistir…
Los mares, los ríos, los mismos ojos ya son sinónimos,
sumergidos hasta el cuello,
embadurnados del mismo ardor,
del mismo sabor,
que a veces parece nuevo,
pero que al final siempre sabe igual…
Un paraíso siempre seremos
con sus aves y sus bellos follajes.
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