DAMAMISTERIOSA
Borracha Reconocida
Los pontones vienen y van
entre el armario del tórax,
congestión de cometas y
dolor intramuscular.
Su esfínter se estrella
con saliva de peyotes
y mandarinas asiáticas.
Es mediodía.
Salgo a buscar un poco de lluvia
en botellas plásticas y la acera
es duna, crisol y cráter
dibujando grafos y anuncios de empleo,
pues el dinero es siempre
buen caballero, que no sabe saludar.
Una familia entera vomita pegamento,
saca a secar sus cartones orinados
y se sacuden las pulgas del casimir.
La Enfermedad viste de Bon Apetit.
Equinoccio.
Los bebés platican de sexo
con serafines y palpan sus
partes buscándose hachís
de vagina y opio de verga.
Cosmos al rojo vivo.
Ella:
-Duermes, papi, al calor de la sábana
y el corte de nieve en la boca,
mis axilas tragan moscas
y tu pulgar del pie me cosquillea el clítoris,
un poco más duro, que me vengo me vengo -
El:
-Mi boca de tragaluz
y mi escenario de sangre,
uñas y dientes,
baño turco y masaje,
bisturí y encaje,
luna y efectivo.
Chúpamela y aspíralo todo
con dulzura de porcelana.-
Es de tarde.
Me meto la mano al bolsillo
y veo mi boleto del tren.
¡El tren!
El absurdo standing ovation.
entre el armario del tórax,
congestión de cometas y
dolor intramuscular.
Su esfínter se estrella
con saliva de peyotes
y mandarinas asiáticas.
Es mediodía.
Salgo a buscar un poco de lluvia
en botellas plásticas y la acera
es duna, crisol y cráter
dibujando grafos y anuncios de empleo,
pues el dinero es siempre
buen caballero, que no sabe saludar.
Una familia entera vomita pegamento,
saca a secar sus cartones orinados
y se sacuden las pulgas del casimir.
La Enfermedad viste de Bon Apetit.
Equinoccio.
Los bebés platican de sexo
con serafines y palpan sus
partes buscándose hachís
de vagina y opio de verga.
Cosmos al rojo vivo.
Ella:
-Duermes, papi, al calor de la sábana
y el corte de nieve en la boca,
mis axilas tragan moscas
y tu pulgar del pie me cosquillea el clítoris,
un poco más duro, que me vengo me vengo -
El:
-Mi boca de tragaluz
y mi escenario de sangre,
uñas y dientes,
baño turco y masaje,
bisturí y encaje,
luna y efectivo.
Chúpamela y aspíralo todo
con dulzura de porcelana.-
Es de tarde.
Me meto la mano al bolsillo
y veo mi boleto del tren.
¡El tren!
El absurdo standing ovation.
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