Alex Soñador
Poeta recién llegado
(escrito sobre 2006, cuando trabajaba en una gasolinera de Repsol e inspirado por mi jefe y Paranoid, a chant, de Stephen King, poema de 1985)
Se
Que hace todo lo posible para que muramos.
Ha guardado las octavillas de las elecciones sindicales
bajo el fregadero de la tienda
sin darnos ninguna.
Tengo dos compañeros con varios años de profesión
los pone en turnos separados
para que no hablen
ni luchen.
Hoy de madrugada he visto a mi encargada
le hablaba a un surtidor
al que confundió
conmigo.
Tengo la lista de los despedidos
los echan a la cuba, junto a la gasolina
su sangre corre de la manguera
a los depósitos.
Me regalaron un reloj en un curso de tiburón
tiene un chip
que controla mis pensamientos
y me hace trabajar tan feliz.
Me he deshecho de él
lo calenté en el microondas
hasta que los destellos de luz me hicieron ver dragones.
Así mataré a mi jefe.
Tenemos un plan.
Con una jeringuilla de mi primo yonki
me he inyectado libros en la lengua
así lo envenenaré.
Hemos escupido en su café
cada vez que beba
beberá nuestra saliva
como se come nuestra vida.
Hemos cerrado sus skies, sólo lo justo
baqueira no es tan suave
cubierta de sesos de ejecutivo
agresivo.
Me colé en su casa por el conducto secreto que tiene en el baño
agujereando sus condones
corriéndome en su brick
de leche saqué
doce litros de puleva.
El enano bajo mi cama
se ríe
se parece al jefe del sindicato
cuando juega al golf con él.
Espero que si su padre
(cuando muera)
levante la cabeza y
se dé contra la tapa del ataud.
Y a él le de diarrea.
Que hace todo lo posible para que muramos.
Ha guardado las octavillas de las elecciones sindicales
bajo el fregadero de la tienda
sin darnos ninguna.
Tengo dos compañeros con varios años de profesión
los pone en turnos separados
para que no hablen
ni luchen.
Hoy de madrugada he visto a mi encargada
le hablaba a un surtidor
al que confundió
conmigo.
Tengo la lista de los despedidos
los echan a la cuba, junto a la gasolina
su sangre corre de la manguera
a los depósitos.
Me regalaron un reloj en un curso de tiburón
tiene un chip
que controla mis pensamientos
y me hace trabajar tan feliz.
Me he deshecho de él
lo calenté en el microondas
hasta que los destellos de luz me hicieron ver dragones.
Así mataré a mi jefe.
Tenemos un plan.
Con una jeringuilla de mi primo yonki
me he inyectado libros en la lengua
así lo envenenaré.
Hemos escupido en su café
cada vez que beba
beberá nuestra saliva
como se come nuestra vida.
Hemos cerrado sus skies, sólo lo justo
baqueira no es tan suave
cubierta de sesos de ejecutivo
agresivo.
Me colé en su casa por el conducto secreto que tiene en el baño
agujereando sus condones
corriéndome en su brick
de leche saqué
doce litros de puleva.
El enano bajo mi cama
se ríe
se parece al jefe del sindicato
cuando juega al golf con él.
Espero que si su padre
(cuando muera)
levante la cabeza y
se dé contra la tapa del ataud.
Y a él le de diarrea.
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