Pablito84
Poeta recién llegado
¡He despertado!...
Un halo de infelicidad rodea al ambiente,
el amargo sabor de la soledad resalta en mi paladar;
lavo con agua la triste mueca que dice ser mi rostro
y busco en el espejo vestigios de una mirada optimista.
¿Quien tuvo la maldita idea de despertarme?...
Repaso en mi memoria lo soñado en la noche;
Ahora lo recuerdo, fueron pesadillas,
tan solo pequeños matices de mi realidad.
¿Quien dicta la tristeza más criminal?
¡Si! Es un demonio artista de la tortura,
es aquel que no es rojo, ni gárgola,
es aquel que acaricia mi rostro al despertar.
Busco en el espejo algún rastro de felicidad;
Una turbia sombra cruza por mi espalda,
siento un susurro en mi nuca:
Serás tu propio titiritero falaz
Soy libre de hacer con mi vida lo que desee,
soy demonio de mis demonios:
oscuro maestro de mis maldades,
maestro de mis verdugos
Un halo de infelicidad posee a mi manos;
¡He despertado!...
Acaricio mi rostro para abandonar mi cama;
busco mi rostro en el espejo: Me he perdido.
Soy el demonio de mis demonios,
gran maestre de mis torturas
Un halo de infelicidad rodea al ambiente,
el amargo sabor de la soledad resalta en mi paladar;
lavo con agua la triste mueca que dice ser mi rostro
y busco en el espejo vestigios de una mirada optimista.
¿Quien tuvo la maldita idea de despertarme?...
Repaso en mi memoria lo soñado en la noche;
Ahora lo recuerdo, fueron pesadillas,
tan solo pequeños matices de mi realidad.
¿Quien dicta la tristeza más criminal?
¡Si! Es un demonio artista de la tortura,
es aquel que no es rojo, ni gárgola,
es aquel que acaricia mi rostro al despertar.
Busco en el espejo algún rastro de felicidad;
Una turbia sombra cruza por mi espalda,
siento un susurro en mi nuca:
Serás tu propio titiritero falaz
Soy libre de hacer con mi vida lo que desee,
soy demonio de mis demonios:
oscuro maestro de mis maldades,
maestro de mis verdugos
Un halo de infelicidad posee a mi manos;
¡He despertado!...
Acaricio mi rostro para abandonar mi cama;
busco mi rostro en el espejo: Me he perdido.
Soy el demonio de mis demonios,
gran maestre de mis torturas