Parásito

Orfelunio

Poeta veterano en el portal
Parásito



Recorrí toda la ciudad,
y los pueblos de su alrededor,
buscaba trabajo,
volví con la misma realidad,
una utópica ilusión.

En la esquina un atraco,
"¡socorro!, por caridad"…

era yo el atracador,
la navaja al asalto,
sirenas en la oscuridad,
terminé en la prisión,
al fin un trabajo,
parado y cobrando,
se terminó esta canción.

Cobré lo que nadie,
cambié que no es poco,
salí de la cárcel,
más fiero y más loco.

Busqué al abogado,
encontré al policía,
practiqué lo aprendido,
era lo esperado,
y todos lo sabían.

Me vestí de aguerrido,
me vengué del estado,
repartí lo que tenía,
de negro odio vestido,
suspiré con agrado,
y escuché un no quería.

Descargué mis sentidos,
y con sogas atado,
regresé a la guarida,
estos son los motivos,
de lo estanco en mi vida.

Creí ser el rey,
mi reino fue un soplido,
acabé entre inmundicia,
me desmoroné en el olvido.

Yo fui la ley,
y ahora os suplico,
un lugar sin avaricia,
un rincón entre la grey,
una pala y un pico,
un foso con diez pies,
un lápiz y un papel.

En mi testamento no estaréis,
era lo que queríais,
es lo que tenéis.

Ya me marcho, ya me muero,
pero sabed que en este día...

¡Os desheredo!,
quedaos con vuestra mentira
y vuestro dinero,
¡aquí me veis!
no los quiero,
os soy sincero...

en mi paraíso no estaréis.





***




[musica]http://www.angelfire.com/ky/jenngeo/desperado.mid[/musica]
 
Parásito



Recorrí toda la ciudad,
y los pueblos de su alrededor,
buscaba trabajo,
volví con la misma realidad,
una utópica ilusión.

En la esquina un atraco,
"¡socorro!, por caridad"…

era yo el atracador,
la navaja al asalto,
sirenas en la oscuridad,
terminé en la prisión,
al fin un trabajo,
parado y cobrando,
se terminó esta canción.

Cobré lo que nadie,
cambié que no es poco,
salí de la cárcel,
más fiero y más loco.

Busqué al abogado,
encontré al policía,
practiqué lo aprendido,
era lo esperado,
y todos lo sabían.

Me vestí de aguerrido,
me vengué del estado,
repartí lo que tenía,
de negro odio vestido,
suspiré con agrado,
y escuché un no quería.

Descargué mis sentidos,
y con sogas atado,
regresé a la guarida,
estos son los motivos,
de lo estanco en mi vida.

Creí ser el rey,
mi reino fue un soplido,
acabé entre inmundicia,
me desmoroné en el olvido.

Yo fui la ley,
y ahora os suplico,
un lugar sin avaricia,
un rincón entre la grey,
una pala y un pico,
un foso con diez pies,
un lápiz y un papel.

En mi testamento no estaréis,
era lo que queríais,
es lo que tenéis.

Ya me marcho, ya me muero,
pero sabed que en este día...

¡Os desheredo!,
quedaos con vuestra mentira
y vuestro dinero,
¡aquí me veis!
no los quiero,
os soy sincero...

en mi paraíso no estaréis.





***





Un placer leerte
Un beso
Rosario
 
Parásito



Recorrí toda la ciudad,
y los pueblos de su alrededor,
buscaba trabajo,
volví con la misma realidad,
una utópica ilusión.

En la esquina un atraco,
"¡socorro!, por caridad"…

era yo el atracador,
la navaja al asalto,
sirenas en la oscuridad,
terminé en la prisión,
al fin un trabajo,
parado y cobrando,
se terminó esta canción.

Cobré lo que nadie,
cambié que no es poco,
salí de la cárcel,
más fiero y más loco.

Busqué al abogado,
encontré al policía,
practiqué lo aprendido,
era lo esperado,
y todos lo sabían.

Me vestí de aguerrido,
me vengué del estado,
repartí lo que tenía,
de negro odio vestido,
suspiré con agrado,
y escuché un no quería.

Descargué mis sentidos,
y con sogas atado,
regresé a la guarida,
estos son los motivos,
de lo estanco en mi vida.

Creí ser el rey,
mi reino fue un soplido,
acabé entre inmundicia,
me desmoroné en el olvido.

Yo fui la ley,
y ahora os suplico,
un lugar sin avaricia,
un rincón entre la grey,
una pala y un pico,
un foso con diez pies,
un lápiz y un papel.

En mi testamento no estaréis,
era lo que queríais,
es lo que tenéis.

Ya me marcho, ya me muero,
pero sabed que en este día...

¡Os desheredo!,
quedaos con vuestra mentira
y vuestro dinero,
¡aquí me veis!
no los quiero,
os soy sincero...

en mi paraíso no estaréis.





***






Estimado poeta. Te felicito por el hermoso poema. Pero más te felicito por tu mirada solidaria. No miras sólo dentro, miras hacia afuera y creas tu poema enfundado en los personajes de lo que descubre tu mirada.

Sensibilidad y responsabilidad universal se encuentran unidos en tu poema. Algo de misticismo cuando de nuevo te enfundas en la doctrina generalizada y te ves a ti mismo como el gen creativo que vuelve al seno universal sin encontrar en la estructura de la breve vida la bondad que pregona la religiosidad o el humanismo.

El mundo del poeta es complejo para decirlo en breves frases, que hasta pueden ser ofensivas por atreverse a dibujar o describir ese murmullo interno que se dejo derramar en la poesía. Luego le jugamos al terapeuta dijo una vez Benedetti ante la crítica pragmática a lo artístico, a lo creativo.

No me atrevo a meterme más que en la visión que me contagia y que yo mismo percibo y encuentro concordante en tu mensaje vuelto poesía.
Y no me atrevo, porque vos como yo, somos universos; si acaso paralelos, pero jamás gemelos en cuanto a la percepción de la sociedad y la vida. La visión merece respeto.

El final refleja una parte de la expresión común del ser humano que siempre se sintió ajeno al mundo que vio en ese destello de luz mientras tuvo pupila:

Yo fui la ley,
y ahora os suplico,
un lugar sin avaricia,
un rincón entre la grey,
una pala y un pico,
un foso con diez pies,
un lápiz y un papel.

En mi testamento no estaréis,
era lo que queríais,
es lo que tenéis.

Ya me marcho, ya me muero,
pero sabed que en este día...

¡Os desheredo!,
quedaos con vuestra mentira
y vuestro dinero,
¡aquí me veis!
no los quiero,
os soy sincero...

en mi paraíso no estaréis.

Aquí comparto que nadie, para cimentar la circunstancia, nadie es propio de, o propietario. Somos pasajeros todos el que se mira como dueño y el que pagó la renta o pidió prestado el espacio.

Me llama la atención la forma en que lo significas, con ese dame una pala y un pico y esa tumba; el papel sentencia la orfandad de los valores ausentes en el poder. Y ciertamente, la tumba es el único sitio donde parece ser no hay avaricia... lo malo es que además de no haber avaricia, no hay nada.

Sí... bueno sería aguardar por equilibrios postreros a la muerte; pero quizá mejor es ocupar el tiempo y el espacio breve de la vida en dejar que la luz y todo lo que con ella se nos abre nos pueble por entero. Tenemos tiempo de sobra porque no cuidamos las procuras de la avaricia. Y un poco de tiempo en buscar contribuir en la transformación de ese mundo incruento que se dejará algún día.
Éstas por supuesto que son reflexiones personales causadas por tu poema.

Gracias por compartirlo y también por tolerar expresar mis experiencias ante tu lectura.

Saludos
Excelente poema.
 
Última edición:
Estimado poeta. Te felicito por el hermoso poema. Pero más te felicito por tu mirada solidaria. No miras sólo dentro, miras hacia afuera y creas tu poema enfundado en los personajes de lo que descubre tu mirada.

Sensibilidad y responsabilidad universal se encuentran unidos en tu poema. Algo de misticismo cuando de nuevo te enfundas en la doctrina generalizada y te ves a ti mismo como el gen creativo que vuelve al seno universal sin encontrar en la estructura de la breve vida la bondad que pregona la religiosidad o el humanismo.

El mundo del poeta es complejo para decirlo en breves frases, que hasta pueden ser ofensivas por atreverse a dibujar o describir ese murmullo interno que se dejo derramar en la poesía. Luego le jugamos al terapeuta dijo una vez Benedetti ante la crítica pragmática a lo artístico, a lo creativo.

No me atrevo a meterme más que en la visión que me contagia y que yo mismo percibo y encuentro concordante en tu mensaje vuelto poesía.
Y no me atrevo, porque vos como yo, somos universos; si acaso paralelos, pero jamás gemelos en cuanto a la percepción de la sociedad y la vida. La visión merece respeto.

El final refleja una parte de la expresión común del ser humano que siempre se sintió ajeno al mundo que vio en ese destello de luz mientras tuvo pupila:

Yo fui la ley,
y ahora os suplico,
un lugar sin avaricia,
un rincón entre la grey,
una pala y un pico,
un foso con diez pies,
un lápiz y un papel.

En mi testamento no estaréis,
era lo que queríais,
es lo que tenéis.

Ya me marcho, ya me muero,
pero sabed que en este día...

¡Os desheredo!,
quedaos con vuestra mentira
y vuestro dinero,
¡aquí me veis!
no los quiero,
os soy sincero...

en mi paraíso no estaréis.

Aquí comparto que nadie, para cimentar la circunstancia, nadie es propio de, o propietario. Somos pasajeros todos el que se mira como dueño y el que pagó la renta o pidió prestado el espacio.

Me llama la atención la forma en que lo significas, con ese dame una pala y un pico y esa tumba; el papel sentencia la orfandad de los valores ausentes en el poder. Y ciertamente, la tumba es el único sitio donde parece ser no hay avaricia... lo malo es que además de no haber avaricia, no hay nada.

Sí... bueno sería aguardar por equilibrios postreros a la muerte; pero quizá mejor es ocupar el tiempo y el espacio breve de la vida en dejar que la luz y todo lo que con ella se nos abre nos pueble por entero. Tenemos tiempo de sobra porque no cuidamos las procuras de la avaricia. Y un poco de tiempo en buscar contribuir en la transformación de ese mundo incruento que se dejará algún día.
Éstas por supuesto que son reflexiones personales causadas por tu poema.

Gracias por compartirlo y también por tolerar expresar mis experiencias ante tu lectura.

Saludos
Excelente poema.



Melquiades, me has dejao patas arriba. Sólo un apunte, cuando digo en mi paraíso no estaréis, quiero significar que en su interior el ser humano ansía justicia, efectivamente en ese foso nada va a haber que sepamos, lo importante es que para "ellos", puede que si lo haya, y yo con mis palabras los destierro, los "desheredo", es evidente que ese "ellos" es la sociedad y sus mentiras, es la ley humana que no es justa, aunque puede que tenga más lecturas, un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba