Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Parca maldita y en amores parca
menospreciada y peculiar señora
deidad del miedo que su gloria añora
retando al cielo con su horrenda marca.
Y en su maldad con ilusión se embarca
en cada encargo que en su afán devora
siempre al acecho, imprevisible aurora,
déspota, cruel, ultramontana y carca.
Preludio fiel de la insidiosa suerte
de ser llamado sin saber el nombre
ni de importarle el pundonor del hombre
abandonado a su inminente muerte.
Romper el hilo que rezuma vida
es condición, por la que fuiste ungida.
menospreciada y peculiar señora
deidad del miedo que su gloria añora
retando al cielo con su horrenda marca.
Y en su maldad con ilusión se embarca
en cada encargo que en su afán devora
siempre al acecho, imprevisible aurora,
déspota, cruel, ultramontana y carca.
Preludio fiel de la insidiosa suerte
de ser llamado sin saber el nombre
ni de importarle el pundonor del hombre
abandonado a su inminente muerte.
Romper el hilo que rezuma vida
es condición, por la que fuiste ungida.