aquiles mendoza
Poeta recién llegado
Parece Ayer
Por Aquiles Mendoza L.
Los cafetos casi en flor,
con sus primeros frutos aún........
y tu sonrisa de niña inocente
haciendo olvidar mis penas.
Tardes que se pierden tras el horizonte,
acompañadas del canto del Torogoz y el Senzontle
y un repicar de campanas
que se escapan de alguna torre,
traen a mi memoria tu fresca ciudad
y me hacen pronunciar tu nombre.
El viento fresco de la mañana,
me hace recordar tu voz, tu respirar sobre la cama;
y te siento cerca estando lejana
como una barca que inmersa en la mar
precisa de legar a su puerto y tirar el ancla.
Estas ahí, estas aquí, en todas partes;
eres viento, fuego, tierra y agua;
eres otoño, primavera, verano e invierno;
¡Eres vida! por que necesito de ti para vivir;
¡Eres muerte! porque sin ti prefiero morir.
Estas en mi pasado, presente y futuro;
y sin embargo solo vives en mi pensamiento,
por que hay en realidad una distancia de por medio
de unos brazos que te esperan ansiosos de amar.
Ignoro que lo quieras como decías quererme,
y que lo ames tanto como decías amarme,
tanto tiempo ha pasado y me parece que fue ayer
y parece mentira tambien que yo aún pueda quererte.
Por Aquiles Mendoza L.
Los cafetos casi en flor,
con sus primeros frutos aún........
y tu sonrisa de niña inocente
haciendo olvidar mis penas.
Tardes que se pierden tras el horizonte,
acompañadas del canto del Torogoz y el Senzontle
y un repicar de campanas
que se escapan de alguna torre,
traen a mi memoria tu fresca ciudad
y me hacen pronunciar tu nombre.
El viento fresco de la mañana,
me hace recordar tu voz, tu respirar sobre la cama;
y te siento cerca estando lejana
como una barca que inmersa en la mar
precisa de legar a su puerto y tirar el ancla.
Estas ahí, estas aquí, en todas partes;
eres viento, fuego, tierra y agua;
eres otoño, primavera, verano e invierno;
¡Eres vida! por que necesito de ti para vivir;
¡Eres muerte! porque sin ti prefiero morir.
Estas en mi pasado, presente y futuro;
y sin embargo solo vives en mi pensamiento,
por que hay en realidad una distancia de por medio
de unos brazos que te esperan ansiosos de amar.
Ignoro que lo quieras como decías quererme,
y que lo ames tanto como decías amarme,
tanto tiempo ha pasado y me parece que fue ayer
y parece mentira tambien que yo aún pueda quererte.