E.M Romeo
Poeta recién llegado
Vi el deceso del tiempo tendido en un valle,
vi la imagen continúa de mi vida en retroceso
escuche algunas campanadas renombrarme a gritos
y sentí un revoloteo sobre mi cuerpo frágil y en reposo.
Oí cantar melancólicos a un par de ruiseñores,
oí a lo lejos acercarse mi destino,
llore unas cuantas veces antes de dormir
e idealicé un rostro angelical frente a mí.
Seguí la travesía hacia una luz tenue,
decrecí frente a la imagen de unos brazos,
solté un fino suspiro contra el cielo
y quise por primera vez estar muerto.
Vi unas alas blancas y calidas,
sentí como me rebosaron,
huí a prisa de ese sueño tan extraño
y al abrir mis ojos
una forma surgía de las sombras,
y al estabilizar mi vista
tus alas me esperaban.
Y aunque no eras un ángel,
realmente me engañaste,
y aunque no tenias alas
si me llenaste de amor,
y aunque moría por olvidarte
siempre te mantuviste a mi lado,
es por eso querida mía que Te amo.
vi la imagen continúa de mi vida en retroceso
escuche algunas campanadas renombrarme a gritos
y sentí un revoloteo sobre mi cuerpo frágil y en reposo.
Oí cantar melancólicos a un par de ruiseñores,
oí a lo lejos acercarse mi destino,
llore unas cuantas veces antes de dormir
e idealicé un rostro angelical frente a mí.
Seguí la travesía hacia una luz tenue,
decrecí frente a la imagen de unos brazos,
solté un fino suspiro contra el cielo
y quise por primera vez estar muerto.
Vi unas alas blancas y calidas,
sentí como me rebosaron,
huí a prisa de ese sueño tan extraño
y al abrir mis ojos
una forma surgía de las sombras,
y al estabilizar mi vista
tus alas me esperaban.
Y aunque no eras un ángel,
realmente me engañaste,
y aunque no tenias alas
si me llenaste de amor,
y aunque moría por olvidarte
siempre te mantuviste a mi lado,
es por eso querida mía que Te amo.